
Los futuros fraccionamientos o áreas de vivienda deben incluir espacios adecuados para las mascotas, afirmó el legislador de MC, Omar Cervantes Rivera, quien presentó una reforma a las leyes, a fin de que los espacios públicos y los desarrollos inmobiliarios privados incluyan bebedores, mecanismos para el manejo de desechos y áreas delimitadas.
La propuesta, que ya fue entregada al Congreso local denominada “Huellas de Paz”, consiste en reformar el Código Urbano para el Estado de Jalisco y la Ley del Gobierno y la Administración Pública Municipal, para que la creación o renovación de espacios públicos y privados, no dejen estas acciones a la voluntad de cada municipio.
Entre las opciones están establecer puntos de hidratación, contenedores para heces, dispensadores de bolsas, señalética y zonas de sombra.
“Es una iniciativa que pretende modificar el Código Urbano del Estado de Jalisco, para que cada vez que alguien realice una acción urbanística en nuestro estado, así como la ley nos obliga a tener espacios públicos adecuados, tener espacios públicos para escuelas, tener infraestructura hospitalaria y religiosa, que también se exija tener espacios adecuados para nuestras mascotas. La realidad cambió, la necesidad de las mascotas es un asunto presente”, subrayó.
Omar Cervantes dio a conocer el proyecto en la plaza de la Liberación, acompañado por la presidenta de la Asociación Personas que Aman a Todos los Animales, A.C. (PATA), Cali Cárdenas, así como por rescatistas y ciudadanos con sus mascotas.
Refirió que la presencia de mascotas en la vida de las personas se refleja en los hogares jaliscienses: siete de cada diez viviendas cuentan con una mascota, una situación que, sostuvo, hace necesario que las ciudades incorporen su presencia en la planeación y el uso del espacio público.
Sin embargo, es una realidad que la tenencia de mascotas también implica conflictos. El legislador señaló que más del 25 por ciento de las quejas que recibe el Instituto de Justicia Alternativa (IJA) están relacionadas con situaciones de maltrato y con problemas derivados de la tenencia de mascotas. Este dato, a su juicio, evidencia la necesidad de acompañar la regulación con educación cívica y corresponsabilidad.
Manifestó que tener una mascota implica aprender a compartir el espacio con ella y evitar que su presencia afecte el orden público, pero también que los gobiernos deben generar las condiciones para que esa convivencia sea posible.
La iniciativa que presentó Omar Cervantes retoma la experiencia y el trabajo que han desarrollado en los municipios de Tlajomulco y en Zapopan por las organizaciones PATA y Trascendencia Ciudadana A.C.
“No hay malos perros, hay malos dueños. Lo que tenemos que hacer es juntar la legislación con la educación cívica para que todos podamos convivir”, finalizó.