
La Policía Estatal de Caminos (PEC) arrestó en el municipio Atoyac a un hombre que transportaba un armadillo muerto y una escopeta; el sujeto es investigado por la caza ilegal de fauna silvestre, que es una práctica considerada como delito en el Código Penal Federal.
La Secretaría de Seguridad Jalisco, de la que depende la PEC, informó que los agentes estatales realizaban un recorrido de vigilancia en el ingreso principal de la cabecera municipal de Atoyac, cuando en la Calle J. Jesús González Fregoso, de la Colonia Jardines de Atoyac, observaron a un hombre a bordo de una bicicleta que llevaba un arma de fuego larga, por lo que le marcaron el alto.
El señalado intentó escapar, pero fue interceptado y le aseguraron, conforme al protocolo policiaco, una escopeta calibre 20 con un cartucho útil en la recámara, así como cuatro cartuchos útiles al calibre, además del cadáver de un armadillo, que traía en una mochila.
El hombre dijo llamarse Francisco “N”, de 29 años de edad; fue entregado a un agente del Ministerio Público de la Fiscalía General de la República.
La Secretaría de Seguridad Jalisco señala que aparte de que se le debe abrir proceso por la portación del arma de fuego, el detenido estaría relacionado con la caza de fauna silvestre, actividad sancionada por el Código Penal Federal.
La corporación estatal resaltó que el Artículo 420 de dicha legislación, en sus fracciones III y IV, prevé como un delito contra la biodiversidad que podría ser sancionarse con hasta 12 años de prisión las siguientes actividades:
Caza, pesca o captura con un medio no permitido, de algún ejemplar de una especie de fauna silvestre, o aquellas prácticas que pongan en riesgo la viabilidad biológica de una población o especie silvestres, así como realizar cualquier actividad con fines de tráfico, o en las que se capture, posea, transporte, acopie, introduzca al país o extraiga del mismo, algún ejemplar, sus productos o subproductos y demás recursos genéticos, de una especie de flora o fauna silvestres, terrestres o acuáticas en veda, considerada endémica, amenazada, en peligro de extinción, sujeta a protección especial, o regulada por algún tratado internacional al que México pertenezca.

Añadió que en la NOM-059-SEMARNAT-2010, se estipula que tanto el “Armadillo de cola desnuda (Cabassous centralis)”, como el “Armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus)”, son especies protegidas.