Se dice que fueron seis alumnos -igual número que los seis cadetes del colegio militar de Chapultepec conocidos como los Niños Héroes- los que se apuntaron para que uno de ellos se adjudicara el papel de ser lanzado desde un balcón del Palacio Municipal de Ameca, envuelto en una bandera nacional, para recordar la gesta heroica de Juan Escutia, aquel lejano 13 de septiembre de 1847.

De los seis educandos del Colegio Niños Héroes, situado en el municipio ya señalado, quien resultó insaculado mediante un sorteo fue el alumno Mateo, quien ataviado con sus botas, boina y uniforme de cadete, cumplió con la encomienda.
Como parte de los festejos patrios, el muchachito fue lanzado por los aires y cachado con una lona de salvamento, sostenida por bomberos municipales y paramédicos de la Cruz Roja.
Lanzan a niño envuelto en la bandera de México desde un balcón de la Presidencia Municipal de Ameca durante una representación de Juan Escutia por alumnos del Colegio Niños Héroes de Ameca. Algunos mensajes se redes dicen que es una tradición en Ameca . pic.twitter.com/K3lSYIZGqt
— Becky Reynoso (@BeckyReynoso) September 16, 2026
Aunque apenas este año acaba de darse a conocer la recreación en vivo del momento en que Juan Escutia se lanza con el lábaro patrio enrollado en su cuerpo, se afirma que se trata de una tradición de medio siglo.
LOS NIÑOS HÉROES
Los Niños Héroes fueron un grupo de cadetes mexicanos del Colegio Militar que defendieron el Castillo de Chapultepec de las tropas estadounidenses el 13 de septiembre de 1847. El grupo era conformado por Juan de la Barrera de 19 años; Juan Escutia, de 20; Agustín Melgar, de 18; Francisco Márquez, de 13; Fernando Montes de Oca, de 18, y Vicente Suárez de entre 14 y 17 años.
JUAN ESCUTIA
Según se cuenta, Juan Escutia, envuelto en la bandera mexicana decidió saltar desde lo alto del Castillo de Chapultepec, luego de que la derrota fuera inevitable, a manera de evitar la captura del lábaro patrio por parte de los estadounidenses. El acto fue tomado como simbólico y se conmemora su valentía al entregar la vida por la patria. Sin embargo, como con la totalidad de la historia de los Niños Héroes, esta parte se ha tomado como una leyenda más a modo de mito patriótico.