
El Congreso de Jalisco celebró con una sesión solemne 203 años de su instalación, ocurrida el 14 de septiembre de 1823.
Con la presencia de los otros dos Poderes: el Ejecutivo y el Judicial, las diputadas Mariana Casillas y Valeria Ávila, fueron las únicas oradoras de la sesión, a la que acudieron regidores, presidentes municipales e integrantes del Gabinete estatal.
Mariana Casillas, diputada del distrito 14 de Tlajomulco, señaló que el Congreso debe recuperar su función como representante del pueblo, ya que, en sus inicios, en 1823, el primer Congreso de Jalisco “quedó en manos de abogados clérigos, militares, propietarios y funcionarios”. Ahí no estaban representados los trabajadores o los pueblos originarios, dijo. Por eso se tiene que ver reflejado a quienes sostiene la carga del estado.
“Desde este proyecto político entendemos el poder constituyente con la capacidad popular de producir un nuevo orden común, que sea bueno y que sea para todos. Esa potencia surge cuando la clase históricamente oprimida dejan de ser espectadores, reconocen su fuerza y convierten sus necesidades en voluntad colectiva. Conmemorar aquel Congreso exige recuperar una pregunta que la historia oficial procura clausurar ¿Quién constituye hoy a Jalisco y al servicio de quien funciona su estado?”, se preguntó Casillas.
La legisladora de Hagamos, Valeria Ávila, representante del distrito 20, que incluye a El Salto y Tonalá, habló sobre el 213 aniversario del Primer Congreso de Anáhuac y la Declaración de los “Sentimientos de la Nación”, por parte de José María Morelos y Pavón.
En su discurso, señaló la importancia de que, en un Congreso plural, compuesto por ocho fuerzas políticas, se lleguen a acuerdos.
“Hoy tenemos diferencias profundas y no todas tienen que resolverse con unanimidad. La Legislatura plural no tiene como obligación pensar igual, tiene la obligación de discutir, argumentar y encontrar acuerdos cuando existen problemas que requieren una respuesta común. Eso no significa dejar de señalar lo que consideremos incorrecto, significa entender que el desacuerdo político no puede convertirse en una razón para dejar de trabajar sobre aquello que afecta a las personas”, expresó Ávila.
Y recordó que hay temas relevantes por atender en Jalisco: la seguridad, las desigualdades económicas y la Reforma Judicial pendiente.
Durante la sesión, los diputados entregaron reconocimientos a 127 trabajadores del Congreso que cumplieron cinco, diez, 15, 20 y 30 años de antigüedad.
Lo llamativo es que faltaron muchos legisladores a la sesión. De los 38 que integran la 64 Legislatura, asistieron apenas 23.
El secretario de Gobierno, Salvador Zamora, representó al Poder Ejecutivo; el magistrado José Luis Álvarez Pulido, acudió en nombre del Poder Judicial y dirigió la sesión el diputado del PRI, Aurelio Fonseca.