
Como “poco común” en crímenes de alto impacto, es considerado el modus operandi de los individuos que el pasado 23 de septiembre, asesinaron al abogado Camilo Novoa López, en la Colonia Lomas de San Cayetano, en el municipio de Ciudad Guzmán.
Ese día por la noche, el litigante circulaba por la Calle Antonio Rosales, entre Cuauhtémoc y Alfredo Velazco, en una camioneta Ford Territory modelo 2025, de color gris, cuando otro vehículo le cerró el paso y de éste bajaron alrededor de ochos sujetos, algunos encapuchados, quienes sometieron al litigante y lo atacaron a cuchilladas hasta dejarlo muerto.
Consumado el crimen, los agresores huyeron del lugar de los hechos. Una mujer, testigo del asesinato, quien acompañaba al ahora fallecido, fue despojada de sus pertenencias por los homicidas.
Expertos en investigación de homicidios consultados por La Crónica de Hoy consideran que la forma en la que el litigante fue ultimado es muy poco recurrida en casos de “alto impacto” (cuando la víctima es alguien reconocido, que tiene fama, un cargo o nexos políticos o con otros personajes públicos).
Las fuentes consultadas señalan que lo común en esos casos es el uso de armas de fuego, pero que en este asunto bien pudieron haberlo cometido con armas blancas para denotar odio o venganza.
La Fiscalía Regional está llevando a cabo las pesquisas y no descarta que el asesinato tenga que ver con los litigios que la víctima realizaba, aunque también se consideran cuestiones de índole muy personal o incluso un robo.
Ha trascendido que el abogado Camilo Novoa López, era hermano de un ex secretario de Finanzas del Gobierno de Jalisco durante la administración del gobernador Francisco Ramírez Acuña (2001-2007) el cual fungió como director del Instituto de Pensiones de Jalisco (IPEJAL) con el siguiente gobernador, Emilio González Márquez.