
Después de los daños provocados a edificios patrimoniales del Centro Histórico de Guadalajara por grupos que se infiltraron en la segunda protesta contra el agua contaminada, el gobernador Pablo Lemus Navarro llamó a “cerrar las puertas” del estado a los violentos.
El mandatario difundió un mensaje en redes sociales en el que expresó que la manifestación del domingo 18 de octubre fue “una movilización ciudadana ejemplar”, pero “desafortunadamente, los grupos de provocadores violentos llegaron a generar destrozos y a provocar a la policía para que los enfrentara”, aunque no lo consiguieron.
“Los violentos quemaron tres puertas del Palacio de Gobierno, quebraron vidrios, lanzaron piedras y tiraron cámaras de seguridad, además de pintar los muros del Palacio y la Catedral de Guadalajara”, enfatizó Pablo Lemus.
Agregó que los agresores “lanzaron explosivos a las puertas del Congreso del Estado y del Palacio de Justicia”, por lo que “no podemos permitir que, a través de la violencia, el caos y la desestabilización, intereses políticos busquen apoderarse de Jalisco”.
“A nadie en Jalisco le conviene seguir en la confrontación, aunque algunos así lo crean. Las y los jaliscienses debemos cerrar filas y cerrarle las puertas de Jalisco a los violentos”, añadió