Innovación

Videojuegos: Doom se pone salvaje

Puliendo la fórmula utilizada en su entrega anterior “Wolfenstein”, esta desarrolladora texana sacó al mercado “Doom” consagrándose como una de las desarrolladoras de videojuegos más importantes de la industria. Ahora la compañía Bethesda Softworks, quien compró a Id Software, renace esta legendaria saga con un nuevo juego para la actual generación de consolas.Envuelto en la inmensa nostalgia que la saga es capaz de causar, esta nueva entrega entró por la puerta ancha con varias alabanzas desde su presentación en la QuakeCon 2007 y ha demostrado ser digno de todos los halagos y la espera que causó a los fanáticos.Erróneamente se le conoce como “Doom 4”, pero ha quedado en claro que no se trata de una secuela ni de una reboot de la saga, sino de una historia independiente. Esto, claro, si se le puede llamar historia al pretexto expuesto en el juego para ponernos a pegar tiros. De lo poco que se puede divisar, somos una suerte de soldado en Marte que debe sobrevivir al ataque de monstruos infernales construidos por una organización secreta y corrupta conocida como UAC.La historia ni es compleja ni pretende serlo. Al igual que en el “Doom original” todo lo que no tiene que ver con pulverizar demonios, es dejado de lado de la experiencia para centrar al jugador en la frenética violencia que, al igual que en el “Doom original”, es sumamente divertida y sumamente salvaje.Las primeras horas de juego son una directa declaración de intenciones, un camuflajeado tutorial que introduce al jugador en la velocidad del juego, que te deslinda del estratégico sistema de disparos imperante en juegos como “Call of Duty” o “Battlefield”, y que en este caso opta por un modelo más dinámico.El recargar el arma es una pérdida de tiempo, el cambio de armas y los asesinatos melee que te proporcionan segundos de inmunidad son el camino a seguir. Te abres paso por estos mapas expuestos, siendo un maniático que no teme a la confrontación, un espartano armado hasta la dentadura con herencia de la nueva era.Si bien no se trata de una continuación del primer juego, si podemos decir que es su secuela espiritual, una visión idealizada de lo que era el primer “Doom”. Los aspectos técnicos rescatan la acción y el shoot de adrenalina que poseía al jugador en los niveles más complicados, aunque al paso sacrifique los momentos perturbadores de sus ambientes clásicos. Desde su banda sonora compuesta por rock metal hasta sus escenarios bastante más iluminados, exhortan al jugador a ponerse salvaje.“Doom” es uno de los principales responsables de que el videojuego sea visto por los grupos conservadores como una potencial arma de corrupción masiva, título que el nuevo “Doom” exhibe con sumo orgullo.Aquí hemos venido a liberar la tensión, a dejarnos llevar por la euforia, de sumergirnos en el mismo infierno con la seguridad de que somos el ser más peligroso en ese lugar, pues en una industria en la que el medio es el mensaje, la ludonarrativa nos expone como personas, y en Id Software supieron expresar la frustración que causa el estrés a través de mecánicas entretenidas que se mantienen y se pulen a nuestra generación a través de esta nueva entrega.

lg

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