
Especialistas del Hospital Civil de Guadalajara advierten que más de mil 300 millones de personas en el mundo padecen hígado graso, y la mayoría lo desconoce. En México, hasta 60 % de la población podría estar afectada, principalmente por obesidad y sobrepeso.
En el marco del Día Mundial del Hígado Graso, especialistas del Hospital Civil de Guadalajara (HCG) alertaron sobre el crecimiento de esta enfermedad, ahora denominada “enfermedad por hígado graso asociada a disfunción metabólica”, que se ha convertido en un problema de salud pública.
El doctor José Antonio Velarde Ruiz Velasco, jefe del Servicio de Gastroenterología del HCG “Fray Antonio Alcalde”, explicó que el padecimiento puede avanzar sin síntomas hasta etapas graves como fibrosis, cirrosis o cáncer hepático. “El hígado graso no sólo es un problema hepático, también incrementa el riesgo cardiovascular”, señaló.
El endocrinólogo Roberto Barrientos destacó la relación directa entre metabolismo y acumulación de grasa hepática, derivada de resistencia a la insulina y malos hábitos alimenticios. Recordó que cerca de 75 % de los adultos en México tiene sobrepeso u obesidad, lo que los hace vulnerables a desarrollar esta enfermedad.
Los especialistas subrayaron que la prevención depende de mantener hábitos saludables, evitar el consumo de alcohol, seguir una dieta equilibrada y realizar actividad física regular. Un perfil hepático y un ultrasonido pueden ser suficientes para detectarla a tiempo.
La magnitud del problema exige políticas públicas más sólidas en materia de prevención y educación en salud. Los especialistas señalaron que, además de la atención médica, es necesario impulsar campañas de concientización que lleguen a la población en general, con mensajes claros sobre los riesgos del hígado graso y la importancia de la detección temprana.
Asimismo, destacaron que el sistema de salud enfrenta un reto económico y operativo, pues el tratamiento de las complicaciones avanzadas —como cirrosis o cáncer hepático— implica altos costos y una carga significativa para hospitales y familias. La prevención, en contraste, resulta más accesible y sostenible.
Finalmente, los médicos hicieron un llamado a la sociedad para adoptar estilos de vida más saludables, subrayando que la enfermedad es prevenible. “No se trata sólo de evitar complicaciones hepáticas, sino de mejorar la calidad de vida y reducir riesgos cardiovasculares. La clave está en la conciencia y en la acción cotidiana”, concluyeron.(Con información de la UdeG)