Metrópoli

Los hijos de “El Ojos” se disputan el control del Cártel de Tláhuac

La disputa está entre Karen ("La Princesa"), Miguel Ángel (“El Micky”), Felipe, Samantha, Liliana, Alexis y Kevin

alcaldía

Samantha (chamarra amarilla), Karen (chamarra azul)

Samantha (chamarra amarilla), Karen (chamarra azul)

Los hijos de Felipe de Jesús Pérez Luna, mejor conocido como “El Ojos”, se disputan el control de la distribución de droga en Tláhuac.

Se pensaría que después de la muerte del líder del cártel de esa alcaldía sus hijos se unirían; sin embargo, decidieron operar de forma individual y dar inicio a una batalla familiar para demostrar quién es el más fuerte.

La disputa está entre Karen, Miguel Ángel (“El Micky”), Felipe, Samantha, Liliana, Alexis y Kevin; todos hijos de diferentes parejas de El Ojos. Cada uno con una zona a operar, pero queriendo tomar poder sobre las de sus hermanos.

Karen, mejor conocida como “La Princesa”, y su esposo, Carlos Mendoza Sandoval, alias “El Cindy”, están en la cárcel; pero esto no les impide liderar el grupo delictivo “Jenufa City Mafia 132”, el cual controla la colonia Miguel Hidalgo en Tláhuac.

Incluso tienen su página de Facebook, que dejó de operar cuando el yerno de El Ojos fue detenido. Quienes integran la banda, además, tienen una marca de ropa que se vende en la calle Jenufa, al igual que la droga que distribuyen en la zona.

El Cindy también encabeza una red hombres que se dedican a la fabricación y distribución de billetes falsos. El dinero es impreso en bajas denominaciones, ya que éstos, de acuerdo con un integrante de la organización, no son revisados como los de mayor valor.

Los fajos son entregados a mujeres que se encargan de acudir a distintos comercios y comprar artículos de bajo valor para obtener cambio; lo anterior debido a que a ellas no se les reclama como a un hombre. Al mes imprimen cerca de medio millón de pesos y la ganancia neta es de 400 mil pesos.

Esta red operaba bajo el mando de Edmundo alias “El Cochiloco” y por unos hermanos conocidos como “El Guasón” y “El Payaso”; éste último fue acribillado por Rogelio, sobrino de “El Ojos”, quien buscaba que su hermano se quedará con la banda.

Miguel Ángel, conocido en Tláhuac como “El Micky”, fue capturado en el Aca Fest y cumple una condena por 7 homicidios. Al exterior dirige su organización a través de un hombre apodado “El Toro”.

“El Micky” controla las colonias Del Mar, Miguel Hidalgo, Nopalera y Zapotitlán. Sin embargo, las disputa con el grupo delictivo de “Los Borregos”, liderado por 4 hermanos. Esta agrupación se dedica a la distribución de droga, invasión de predios, y al escombro; ese por el que cobran para llevarse en camiones de volteo y abandona en zonas ejidales de Tempiluli, también en Tláhuac.

Samantha a penas entró al ruedo; cedió el poder a su novio, Diego Almaraz, quien trabaja la zona de Zapotitlán. De acuerdo con alguien cercano a la mujer, ésta, a diferencia de sus hermanos, sólo se dedica a la venta de drogas en la demarcación.

Por otro lado, están Kevin y Alexis, los menores de la dinastía Pérez. En enero de 2020, a sus 14 años Alexis, fue detenido junto con otros cuatro menores de edad, cuando intentaban secuestrar a una mujer en la alcaldía Tláhuac.

Kevin, de ahora 18 años, también estuvo en el tutelar de menores por narcomenudeo. El joven es respaldado por su madre para que opere, no obstante, sus hermanos le han cerrado el camino a toda costa.

Se dice que quien le abrió las puertas en la alcaldía fue su padrino, Hugo Bello, un dirigente de la Confederación Libertad de Trabajadores de México, especializado en el ramo de la industria de la construcción, pero que fue detenido e ingresado al Penal de Barrientos por el delito de secuestro exprés.

Por último, está Felipe, mejor conocido en la zona como “Felipín”, así le decía su papá y algunos de los operadores más allegados a éste. Se dedica junto con otros hombres al cobro de derecho de piso a comerciantes. Su punto central de operaciones es la zona conocida como La Estación. Su mano derecha es su tío Ramiro, hermano de su madre; quien tiene como trabajador a su hijo conocido en el bajo mundo del narcomenudeo como “El Fresón”.

Eder, quien fuera por mucho tiempo el consejero de “El Ojos”, fue quien entregó a su jefe a la Marina para tomar el control del Cártel. Después de que “La Princesa” supiera que él fue quien condenó a su padre a la muerte, lo mandó matar. El sujeto fue acribillado en La Estación hace 15 días.