Metrópoli

“¿Quién va a ver por mi salud mental?”

Los efectos de la pandemia amenazan a los pacientes psiquiátricos, quienes desesperados buscan una cita médica para continuar con su tratamiento

Foto: Alberto García

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Desde las cinco de la mañana decenas de personas hacen fila a las afueras del Centro Comunitario de Salud Mental ubicado en la colonia Santa María la Ribera, en la alcaldía Cuauhtémoc.

Ansiosos, los pacientes y nuevos asistentes del lugar buscan con desespero una cita para ser atendidos, aunque debido a la crisis sanitaria éstas son limitadas, lo que afecta a los pacientes con más antigüedad, ya que debido a esta situación sus terapias psicológicas y psiquiátricas se ven interrumpidas.

La nueva normalidad se ha convertido en la peor pesadilla para los pacientes, muchos de ellos que llevan hasta dos meses sin poder ver a su psicólogo de cabecera, luego de que la institución redujera las citas médicas como una medida para evitar contagios de COVID-19.

“Tiene que hacer cita como todos, el sistema está saturado e igual que usted hay muchos y no podemos hacer milagros, disculpe”, expresó una de las encargadas del centro de salud a una mujer de la tercera edad, mientras anotaba en su agenda a los próximos pacientes que ingresarán al lugar.

Foto: Alberto García

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Con tono desesperado en la voz, la mujer, angustiada, clamaba para ser atendida: “Ayúdenme por favor, ya llevo más de dos meses sin ver al doctor y no he tomado mi medicamento y mis terapias quedaron suspendidas”, dice a punto de quiebre y con lágrimas en los ojos.

Esta escena no conmueve ni en lo más mínimo a Patricia Zamora, encargada del área de citas, quien indiferente y desafiante le dio la espalda a la mujer para seguir atendiendo al resto de los pacientes.

Abatida la paciente de la tercera edad abandona el lugar, se tira del cabello y se rasca de manera nerviosa e impaciente ambas manos. En tanto, las lágrimas no dejan de brotar mientras sigue su camino.

Así como a esta paciente muchas personas en una fila corren con la misma suerte con una respuesta negativa.

La falta de empleados en el lugar es evidente, ya que tanto el personal administrativo como el de médicos apenas y se dan abasto para atender diariamente a los cientos de enfermos que acuden para continuar con sus terapias.

En tanto, los pasillos dentro de este centro lucen vacíos y son pocos los pacientes que esperan a ser atendidos.

Foto: Alberto García

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Este lugar que anteriormente brindaba atención a más de 200 personas por día, ahora ha reducido la atención a únicamente 50 por jornada.

Verónica Cariño, administradora del Centro Comunitario de Salud Mental, dijo a Crónica que desde inicios de la pandemia la atención se ha disminuido en un 60 por ciento, lo que ha provocado graves consecuencias principalmente a los pacientes.

“La pandemia nos ha puesto contra la pared, al ser este un lugar en donde el contacto humano es primordial, y al realizar nuestro trabajo se ha convertido en una tarea bastante difícil”, comentó.

Asimismo, señaló que los pacientes más afectados por esta situación son los que llevan más de un año asistiendo, y es que de un momento a otro sus terapias al igual que el suministro de sus medicamentos quedó en pausa.

Foto: Alberto García

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De acuerdo con la administradora, en el periodo comprendido entre el 2020 y el 2021, se registró un descenso del 70 por ciento en el número de citas médicas mensuales, lo que reflejado en números representó una pérdida de casi 500 pacientes.

Verónica Cariño subrayó que estas cifras son alarmantes, ya que en la Ciudad de México son pocos los Centros de Salud Mental que continúan brindando atención a los pacientes, y por causa de esta contingencia muchas de estas personas podrían no reanudan sus tratamientos.

Frente a este panorama, psicólogos advierten que la falta de pacientes en tiempos de COVID no es un buen signo, pues aseguran que muchas de las personas podrían presentar algún tipo de trastornó debido a las circunstancias de la pandemia.

Edgar Gómez lleva más de seis años como psicólogo en este centro y refiere que por causas de la pandemia el número de pacientes que tenía a su cargo se redujo a la mitad, por lo que la otra parte de sus pacientes quedó a la deriva.

“Como médicos nuestra prioridad es atender de forma humana y correcta a las personas que asisten a este centro, pero por causa de la pandemia el número de psicólogos se redujo también y de 50 únicamente estamos 15, por lo que es imposible atender a todos los pacientes”.

Otra de las problemáticas a la que se enfrentan los Centros de Salud Mental es la falta de medicamentos, y es que de acuerdo con el personal administrativo, desde enero del 2021 el suministro médico se redujo considerablemente, lo que implica gastos extras para los pacientes.

Lourdes, madre de un paciente afortunado que sigue recibiendo sus terapias, cuenta a Crónica que desde septiembre del año pasado le suspendieron la dotación de Ritalín a su hijo Jorge de 12 años, para atender el déficit de atención que padece, por lo que ahora tiene que hacer un gasto extra para adquirir el medicamento.

“Son 300 pesos a la semana de puro Ritalín, algunos medicamentos los proporcionan aquí, pero otros los tenemos que comprar, y desde que la pandemia inició mi hijo no ha podido llevar un tratamiento constante, lo que puede repercutir de forma irreparable”.

De acuerdo con datos del Consejo Ciudadano, no continuar con los tratamientos psicológicos podría agravar la situación de las personas, al grado de derivar en trastornos como la depresión.

El organismo señala que como consecuencia de la pandemia de Covid-19, los reportes por depresión aumentaron a partir de marzo de 2020. Tan sólo en enero de ese año se registraron 115 atenciones, mientras que en lo que va de este 2022 ya suman 142.