
En el momento en el que una mujer comienza a contemplar la posibilidad de un embarazo, debe cuidar aspectos tan importantes como mantener un peso corporal en niveles adecuados, ya que el sobrepeso y/o la obesidad e incluso que no vaya a tener prediabetes, ya que alguno de estos aspectos o el conjunto de varios de ellos, se convierten en importantes factores de riesgo para que la futura madre pudiera desarrollar diabetes gestacional.
En entrevista con Crónica, la doctora Carmen Alicia López Forero, maestra en farmacoeconomía y Gerente Médico de Insulinas de la farmacéutica Novo Nordisk, señaló que la diabetes gestacional se diagnostica hacia el segundo o tercer trimestre del embarazo en aquellas mujeres que previamente no tenían diabetes, pero tienen alguno de estos factores de riesgo, como puede ser también el ovario poliquístico o haber tenido un embarazo previo con diabetes gestacional.
MEXICO ALTOS NIVELES DE DIABETES GESTACIONAL
A nivel internacional estima que alrededor del 5% de los embarazos llegan a presentar diabetes gestacional, aunque en México el dato pudiera ser un poco, mayor porque tenemos altos niveles de obesidad y diabetes “y ambos son factores predisponentes, de tal manera que los datos de diabetes gestacional en el país es más alto de lo que demuestra la Federación Internacional de la Diabetes”, manifestó.
La especialista resaltó que es muy importante tomar en cuenta que una de las principales características de la diabetes gestacional “es que va a desaparecer en promedio en las dos primeras semanas después del parto, aunque a estas mujeres que desarrollan diabetes gestacional se les tiene que hacer un seguimiento más estricto”.
Ello, debido a que un alto porcentaje de ellas podría llegar a desarrollar diabetes tipo 2 “de hecho hay estudios que demuestran que hasta un 70 por ciento de quienes desarrollan diabetes gestacional, entre seis y 10 años después de que sus bebés nacieron, desarrollan diabetes tipo 2, pero esto se puede evitar con cambios en el estilo de vida”.
Detalló que esta condición se da en algunas mujeres, porque ya de por sí, el embarazo es un estado diabetogénico, en el cual, por una serie de cambios hormonales hay un impacto en la regulación de la glucosa “y entonces, suele registrarse una resistencia a la insulina sobre todo en el segundo trimestre”.
La especialista recordó que la insulina es la que nos ayuda a llevar la glucosa a las células y entonces si la mamá tiene una resistencia a la insulina es decir que está insulina que actúa como la llave no va a lograr qué la glucosa entre en las células y vamos a tener demasiada glucosa en la sangre.
Fisiológicamente esto pasa, porque en el embarazo, el cuerpo de la mujer requiere de glucosa que le genere energía, para ella y para el bebé, pero si hay una resistencia a ésta, entonces no hay una compensación y es cuando se da la diabetes gestacional.
FACTORES DE RIESGO QUE SE DEBEN VIGILAR
Reitero que durante el embarazo, prácticamente todas las mujeres corren el riesgo de desarrollar diabetes gestacional, pero con especial predisposición quienes tienen factores de riesgo como los ya mencionados entre los que es importante tomar en cuenta la raza, de tal suerte que las mujeres hispanas, sobre todo las mexicanas presentan un alto riesgo.
Algunos de los síntomas que se deben observar son: mucha sed, mucha hambre, o que tengan muchas ganas de orinar, pueden ser síntomas sugestivos, ante los cuales, lo recomendable es aplicar un examen de rutina.
Aclaró que a todas las mujeres embarazadas, se les debe hacer un sondeo, al llegar a las semanas entre la 24 y la 28, para poder identificar si la paciente tiene diabetes gestacional “y precisamente es en estas semanas, porque es cuando se altera más la resistencia a la insulina”.
EXAMEN DE RUTINA
La doctora Carmen Alicia explicó que el examen es de rutina, cuando los doctores ven a una mujer embarazada, de preferencia en la semana 7, y esto es importante, porque en nuestro país la diabetes tipo 2 está subdiagnosticada y en consecuencia puede que una paciente embarazada, con diabetes tipo 2, no esté diagnosticada.
De ahí, dijo, que las nuevas guías médicas recomiendan hacer un examen de glucosa en la primera consulta que tiene la mujer embarazada, y en la semana entre la 24 y la 28 se le hace una prueba con una carga de glucosa, y después de una hora se mide la glucosa y de nuevo a las dos horas, y si sale un valor alterado se puede tener un diagnóstico de diabetes gestacional.
Resaltó que si no se atiende esta condición puede haber complicaciones en la madre y en el bebé, incluso con consecuencias fatales que pueden llevar a la muerte materno fetal.
En los casos que son necesarios, dijo, se inicia un tratamiento especializado, a fin de evitar preeclampsia, o que llegue a necesitar cesárea de urgencia, o puede ocurrir que el bebé al nacer tenga problemas respiratorios.
Sostuvo que la primera línea de atención en la diabetes gestacional son cambios en los estilos de vida, alimentación sana, bien balanceada, hacer algún ejercicio y si en las primeras dos semanas de estas modificaciones y se logran tener glucosas adecuadas no hay necesidad de otro tipo de tratamientos, pero si no hay cambios, entonces se procede al uso de fármacos como la insulina, la cual es completamente segura con importantes beneficios para la madre y el bebé, lo que incluso permitirá romper cadenas de enfermedades como obesidad o sobrepeso en esos pequeños bebés al llegar a la adolescencia o la edad adulta, por la condición metabólica que vivieron desde el útero.
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