
Irlanda seguirá el camino de sus vecinos del norte y, tras derrotar a una Italia llena de suplentes (0-1), se clasificó por segunda vez en su historia para la segunda fase de una Eurocopa, donde se medirá contra la anfitriona Francia.
Toda una hazaña para un equipo que juega con cinco jugadores de segunda división y que con corazón y abnegación completaron el pleno de equipos procedentes de las islas británicas en octavos de final.
Irlanda le puso fe a sus opciones, que pasaban por vencer a la subcampeona de Europa, una Italia que ya estaba asegurada de acabar primera y que saltó con un equipo plagado de suplentes pensando en el duelo del próximo lunes contra España de Saint Denis por un puesto en los cuartos de final.
Los irlandeses fueron el último equipo en sacar el billete para los octavos, dejando fuera a Turquía, y lo hizo gracias a un gol en el minuto 85 de Brady que hizo justicia al empuje que le habían puesto durante el partido.
Los del trébol empujaron con fuerza y carácter, fieles a su estilo, colgando muchos balones al área en busca de la victoria, el único resultado que les servía, y obligó a trabajar la defensa transalpina, en lo que parecía más un partido de rugby que uno de futbol.
Irlanda no perdió la esperanza, se aferró a su último suspiro, que llegó cuando Hoolahan se sacó un buen centro al área italiana donde Brady logró rematarlo a la red de cabeza.
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