Metrópoli

San Gregorio construye un desastre en Xochimilco

Del total de casas que colapsaron o que resultaron dañadas tras el 19-S, muchas de ellas están siendo levantadas por los propios damnificados, sin apoyo de un arquitecto o especialistas, con el mismo diseño y material con el que se construyeron antes del terremoto que dejó sólo escombros

Construcción de una casa
Construcción de una casa Construcción de una casa (La Crónica de Hoy)

Los habitantes de la colonia San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, han removido los escombros que dejó el sismo por sí mismos y también comenzaron a construir por su cuenta; señalan que la reconstrucción es autorreconstrucción, sin arquitectos de por medio, sin prácticas antisísmicas que eviten otro desastre en el futuro.

“No hemos podido darle los detalles finales, pero lo hemos hecho con lo que se puede, ni el Fonden ni organizaciones, nadie fue para ver cómo trabajábamos; realizamos un préstamo y de ahí sacamos para no tener que dormir en la calle”, señaló la señora Diana Telcazo. 

Algunas personas que han comenzado a construir, lo hacen sin consultar a algún especialista, como un arquitecto o un urbanista; los encargados de levantar los hogares son, en muchos casos, los mismos damnificados; “le ayudo a mis abuelos porque ellos ya no pueden ni levantarse, le andamos construyendo su casa, aquí entre mis primos y tíos, que nos organizamos poco a poco para que tengan su casa otra vez, pues nadie los vino a ayudar”, explicó Alberto Garrido, quien trabaja de albañil con sus tíos desde que era joven. 

A quienes les llegó su parte del Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden), la usaron para comenzar a construir de la misma manera que la familia Garrido, con los parientes y amigos que se dedican a la albañilería.

Alberto Páez, es un  caso contrario; sí contrató un servicio de albañilería y a un arquitecto para levantar su casa, “queramos o no la ayuda (dictamen y explicación respecto a los daños estructurales) nunca llegó, pero no podemos quedarnos así, tenemos que hacer lo posible, poco a poco la vamos levantando, teníamos dos pisos, pero ahorita sin fondos sólo uno, pero tenemos donde dormir y cubrirnos de la lluvia”, comentó Páez.

Para los habitantes del pueblo de San Gregorio Atlapulco la reconstrucción de sus hogares y comercios es una prioridad, ya que el próximo 3 de septiembre celebran la “fiesta chica” del lugar; un evento que se realiza para recordar la fundación de su poblado, que adquirió el nombre tras la llegada de los españoles al país.

“Ahorita ya nada más estamos viendo la situación de la entrada y de pintar la casa, también hemos pedido al gobierno capitalino que se arregle nuestra iglesia, pues ya se acerca la fiesta chica del pueblo, donde realizan bailes, vienen bandas a tocar y se hace una feria”, comentó la señora Valeria Quintanar, cuya casa fue dañada durante el temblor, misma que levantó después de obtener un préstamo; al inmueble le faltan los últimos detalles.

Antes de que la presión de los pobladores hacia las autoridades terminara, éstos consiguieron que fueran reparadas calles y carreteras, que también resultaron afectadas durante el sismo; la reparación de vialidades está en proceso y algunos trabajadores comentan que pertenecen a la delegación Xochimilco y otros al Gobierno de la Ciudad de México; “tenemos que acabar para el 3 de septiembre por lo menos los caminos que apuntan la iglesia, pues van a venir a inaugurar los trabajos”, explicó Alejandro Medina quien labora en la reparación de estos caminos.

Los vecinos que están construyendo sus hogares sin algún fondo del gobierno o por parte de alguna organización, lo hacen sin consultar a expertos o contratando servicios de albañilería, como Alejandro Páez: “no recibimos nada, y contraté ahora sí que independientemente a mis albañiles y compré mi material conforme ellos me dijeron”, señaló.

Los albañiles que trabajan, sólo piden los planos —si es que existen— de la construcción de la casa y en ellos se basan; Juan Gerardo, quien trabaja en casa de la familia Páez, explicó: “sólo tenemos que reforzar los cimientos y a levantar, porque el temblor sí nos pegó, pero aquí sigue el pueblo de San Gregorio, de pie”.

Mientras esto ocurre en algunos domicilios, en otros hay trabajadores del Grupo Carso y la Fundación Carlos Slim, que ya han construido varias casas; incluso las pintan de colores para representar un pueblo histórico, aunque ellos señalan que han tenido que trabajar con material específico y realizaron estudios hechos también por la fundación, con el fin de que las casas soporten otro movimiento telúrico.

“Algunas casas tuvieron que ser demolidas y desde los cimientos, era imposible dejar casas tan a la deriva; a nosotros nos pidieron hacer bien las cosas y aunque no tenemos tiempo, se espera que antes de octubre estén todas las casas que nos comprometimos a entregar”, manifestó Carlos Salazar, trabajador de la Fundación Carlos Slim.

Otros, aunque quieran, no conseguirán tener su casa para el próximo día de la fiesta chica, pues los trabajos son bastante lentos; hay quienes apenas comenzaron a remover escombros “¿cómo le iba a hacer yo?, no tengo dinero para que de un día a otro levante mi casa. Mire, apenas quitaron todo el cascajo y recién vamos a empezar a trabajar”, lamentó José Merino, vecino de la calle Montes de Oca.

“Nos comentan especialistas que han venido que es agua del manto freático, pero si así fuese no olería a drenaje todo el día, y con las lluvias empeora, pues no tengo como sacar el agua y mis muebles ya se dañaron todos, y a mí me da una pena, tengo dos hijos, y no los puedo meter a la casa porque no hay por dónde, ¿cómo le voy a decir a mis hijos que se pasen a comer en un comedor húmedo, o que se pasen a dormir en una cama mojada?”, explicó la señora Alma García, que con desesperación se encontraba sacando el agua de su casa. 

El historiador de la UNAM, Diego Salomón, explicó en entrevista con Crónica cómo es que se comenzaron a formar los poblados en Xochimilco hasta convertirse en lo que vemos hoy; “esta zona fue ocupada hace algunos años por el lago de Xochimilco, cuyos vestigios son los canales de la chinampera. Al sur del vaso lacustre se elevan los cerros de Xochitepec, Tzompol y Tlacuallelli, que constituyen el límite natural entre Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac y forman parte de la cadena montañosa que impide el desagüe natural de la cuenca de México por el sur”.

Es decir, Xochimilco se asentó en parte del lago de Texcoco y éste se fue reduciendo gradualmente, hasta la superficie actual constituida por los canales de la zona de chinampas, que son islas artificiales construidas en los bajos del lago. 

“El lago era alimentado por las aguas de los manantiales que brotaban en los cerros aledaños. Estos fueron canalizados durante el Porfiriato para abastecer de agua a la Ciudad de México hasta su agotamiento en 1951”, comentó Salomón.  

“Son dos fiestas a la del tres de septiembre le decimos fiesta chica porque cuando recién llegaron los españoles a esta parte llamaron al lugar San Gregorio, y la gente comenzó a asociar el festejo con los oficios de la Iglesia católica, pero los sacerdotes se dieron cuenta que celebraban a San Gregorio en una fecha equivocada, la cual el calendario católico la marca el 3 de septiembre y no en marzo”, añadió.

Aunque esta fiesta chica, como los habitantes la llaman, no dura como la de marzo, se comenta que se realiza una variedad de bailes, misas, pirotecnia, comida, y hasta una “guerra” de bandas musicales.

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