Opinión

Radio y TV, entre la discreción y la censura

Sería bueno preguntarse qué tipo de cobertura hubieran dado la radio y la televisión a la ejecución de 14 jóvenes en Ciudad Juárez el pasado sábado, si ya estuviera vigente el “acuerdo por la discreción” que en breve suscribirá la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CIRT).

El pasado 14 de octubre, la presidenta del organismo que agrupa a la mayoría de estaciones de radio y televisión del país, Karen Sánchez, habló de la intención de empujar un “acuerdo por la discreción” que guíe la labor informativa “en una coyuntura marcada por la lucha al crimen organizado”.

En el mismo evento, el presidente Felipe Calderón había afirmado que toca a los propios medios cuestionarse y definir el rol que pueden jugar en el desafío que representa la violencia, con políticas, objetivos y criterios orientados a la consecución de la paz.

Se requiere un uso no sólo pleno de la libertad de expresión, sino también un uso  responsable, con veracidad, pero a la vez con equilibrio y ponderación, dijo el primer mandatario.

No conocemos aún el contenido ni los alcances que tendrá un acuerdo de discreción y no sabemos qué entienden los directivos de las principales empresas de radio y televisión —que controlan la CIRT— por “discreción” a la hora de informar.

¿Cómo informar con “discreción” del ataque de un comando armado en contra de un grupo de jóvenes que se divertía en una fiesta de 15 años en Ciudad Juárez, que dejó como saldo 14 muertos y 20 lesionados?

Los medios de comunicación tienen la función de informar con estricto apego a la verdad, lo que implica dar a conocer los hechos como ocurrieron, sin matices ni autocensura, y eso es difícil de lograr si de antemano se tiene el candado de la discreción.

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La CIRT es un organismo privado; pero al aglutinar a las dos principales televisoras del país, Televisa y TV Azteca, y a las principales estaciones de radio, —que operan gracias a las concesiones que les otorga el Estado— sus decisiones y acciones adquieren interés público.

La mayoría de los mexicanos se entera de las noticias a través de la televisión y en segundo lugar a través de la radio.

Un acuerdo de las principales empresas del ramo para informar con “discreción” acerca de las acciones de la delincuencia organizada y de la lucha que emprende el Estado puede vulnerar el derecho a la información.

Televisa se adelantó a la CIRT en esta tendencia a imponerse límites en el manejo de la información relacionada con la delincuencia organizada, cuando anunció que no daría más cobertura al secuestro de Diego Fernández de Cevallos.

Con esa decisión, la principal televisora del país se sumó al silencio decretado por el gobierno federal y por el gobierno de Querétaro respecto a ese hecho tan impactante que rebasa, y con mucho, el estricto ámbito de la vida privada del Jefe Diego.

Los medios de comunicación no pueden renunciar a su tarea de investigar y de reunir elementos que les permitan descubrir la verdad para presentarla ante la opinión pública.

Informar con “discreción” quizá impediría hablar de que, en lo que va de la actual administración federal, han perdido la vida mil 200 menores por la violencia en las calles.

O que el ex alcalde de Ciudad Juárez, el priista José Reyes Ferriz, se dio el lujo de no gastar un solo peso de los 95 millones que le entregó la Federación en el 2009 para combatir la inseguridad.

Dice la presidenta de la CIRT que los medios electrónicos asumen un compromiso “para recuperar la estabilidad y el orden en el país”.

Los medios no pueden suplantar a las instituciones del Estado que tienen la obligación de recuperar la estabilidad y el orden, pero sí pueden contribuir a ello.

Y la mejor forma de hacerlo es informar con estricto apego a la verdad, sin matices y con un enfoque crítico.

OFF THE RECORD

**NARCOCONCIERTO

La cantante grupera Jenny Rivera aseguró que los medios “exageraron” al informar la irrupción del Ejército en un concierto suyo en Apatzingán, Michoacán, el pasado sábado.

Lo único que los medios reseñaron fue que los soldados irrumpieron en pleno concierto en busca de posibles narcos, lo cual provocó pánico y una estampida.

Los medios no exageraron. A lo mejor la que está exagerada es la realidad.

**MARCELO, UN EJEMPLO

El voto del jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, durante las elecciones vecinales del pasado domingo no contará.

Y no contará porque simplemente no existió.

El gobernante se sumó a los millones de capitalinos que el domingo prefirieron hacer cualquier otra cosa antes que salir a votar.

Esta vez Marcelo predicó con el ejemplo al desdeñar unas elecciones inútiles.

Y su ejemplo fue seguido por millones.

**¡¡QUE REGRESE FOX!!

Sí, que regrese pero a su rancho, de donde no debería volver a salir.

Ayer dijo en Estados Unidos que el Ejército debe dejar las calles, para evitar la degradación de los derechos humanos.

Y pidió que se aplique otra estrategia para combatir a la delincuencia.

El ex presidente sigue en su dinámica de dar recetas que como jefe del Estado nunca aplicó.

Sí, que regrese Fox…pero a su rancho.

expedientepolitico@yahoo.com.mx

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