Escenario

“¿Para qué chingados nos sirve la memoria si no somos capaces de aprender?”: Giménez Cacho, sobre los conflictos bélicos

ENTREVISTA. El cineasta forma parte de la película Memoria, dirigida por el aclamado cineasta tailandés Apichatpong Weerasethakul, que llegó a las salas de cine nacionales el pasado fin de semana>

Un hombre con barba y gorra se cruza de brazos
El actor será el protagonista de la nueva película de Alejandro González Iñárritu. El actor será el protagonista de la nueva película de Alejandro González Iñárritu. (ESPECIAL)

Memoria, el esperado primer proyecto internacional del tailandés Apichatpong Weerasethakul llegó a salas comerciales este 24 de febrero, cinta que además cuenta con la participación del actor mexicano cinco veces ganador del Ariel, Daniel Giménez Cacho. En Crónica Escenario hablamos con el histrión acerca de su participación en esta aclamada película ganadora del Premio del Jurado en Cannes 2021.

“Son de esas cosas de la vida que nunca te esperas”, comentó Giménez Cacho al respecto de su llegada al proyecto. “La cinta es una coproducción con México, por lo que Piano me invitó directamente a participar en ella y me encantó desde que leí el guion. La historia era un viaje fascinante hacia el interior del ser humano. A eso le sumamos que Tilda Swinton iba a ser la protagonista, pues simplemente quedé encantado”, continuó.

El actor es conocido por aceptar retos en todo el mundo y con diversos realizadores. Pero con Weerasethakul y Tilda fue una experiencia distinta. “Apichatpong tiene una manera de ser diferente. Como tailandés que es, hay una manera diversa de ser, con comportamientos sociales que son opuestos a lo que conocemos en Latinoamérica. Es muy espiritual y todo se da de una forma muy fluida y natural cuando trabajas con él”, expresó el actor.

“Lo mismo me pasó con Tilda, pues ella parece como una aparición extraordinaria que irradia una belleza y paz absolutas. Es una colega muy generosa, con la que me sentí inmediatamente integrado desde los ensayos, incluso para establecer estos códigos morales, sociales y éticos. Fue interesante trabajar con ello pues Weerasethakul tenía una idea de cómo quería que se vieran las cosas y los colombianos son muy vivarachos, alegres y hasta escandalosos en el buen sentido, aún más que los mexicanos. Así que fue interesante encontrar ese balance de qué tanto es tantito”, afirmó el histrión. 

Algo que también atrajo a Giménez Cacho fue ese relato que se sale de las convenciones narrativas, algo que forma parte del sello del realizador tailandés. “La historia de Memoria no apela a la mente, no es un relato que te explique las cosas en el sentido lógico. No te dice que pasó esto, luego vino, la asaltaron… no es nada de eso. Apichatpong le apuesta a algo mucho más afectivo y sensorial. Cuando leí el guion me percaté de eso y lo único que le mencioné fue que percibía una atracción por Jessica, el personaje de Tilda, que había como algo erótico. Lo dejamos fluir, estando muy presentes y vivos, sin concepciones previas ni nada por el estilo”, explicó.

También agregó la importancia y sentido de independencia que le dio este relato, uno que se fue transformando conforme la grabación sucedía. “Un guion es una cosa escrita y del deseo que significa ello a la realidad de hacerlo hay un trayecto. Ahí influye mucho la personalidad del director. Apichatpong es de los que deja fluir y ve que es lo que va pasando. Me parece que por esa formación espiritual es alguien abierto y a través del cual recibe las energías de otros y realiza su trabajo. Si bien es un ojo que está mirando por fuera para que no se descarrile el filme, sigue siendo este personaje que no se inclina por lo racional. Eso nos da libertad como actores y es algo que se agradece”, declaró Daniel.

Memoria justamente toca esa concepción que tenemos de esa palabra de una manera especial, como sólo Weerasethakul puede hacer. Al respecto, Giménez Cacho dijo: “La película abre otra idea totalmente acerca de lo que conocemos como memoria. Aquí se plantea que quizá no solo es un asunto individual, que no sólo recordamos lo que vivimos sino que también tenemos esos deja vu que nos recuerdan a algo como si ya lo hubiéramos pasado. Las preguntas de dónde viene, todo ello, es algo que se toca aquí”, comentó.

“Retomando a Carl Jung, mencionaba la existencia de una memoria colectiva de la que nos llegan mensajes. Se abren ahí puertas para el entendimiento de nuestra realidad de otra índole menos racional y de las que, personalmente, soy muy afecto. Me gustan mucho los vehículos, sustancias, rezos y rituales que nos acercan a entender que nuestra realidad no es sólo lo material que vemos sino que hay mucho más, todo un misterio que la cinta no teme en ahondar y resulta ser una oportunidad fascinante para pensar en ello”, añadió.

Para el famoso actor que comparte crédito con Tilda Swinton en este filme, la memoria tiene diferentes definiciones o niveles de comprensión. “El más inmediato, sin duda, es una característica de lo que nos puede convertir en seres humanos así como una herramienta para justamente crecer y desarrollarnos. Gracias a ella, podemos evitar caer en cosas que no nos gustan o causar dolor a los demás. Queremos suponer que gracias a ciertos eventos, como la Segunda Guerra Mundial, la memoria nos va a impedir que suceda algo similar pero en el presente, con lo de Rusia y Ucrania, dudamos y nos preguntamos ¿para qué chingados nos sirve todo ello si no somos capaces de aprender?”, aportó.

El actor multi nominado al Ariel ahondó en otras concepciones de lo que puede ser la memoria. “También está una íntima, más personal, aquella que constituye la identidad de cada uno. Alegrías y traumas que nos dejan marcados en la infancia que guardamos y a partir de ello construimos lo que somos para alcanzar lo que deseamos o no volver a caer en el miedo o dolor. A final de cuentas, toda idea de ella es muy misteriosa, pues el encanto de la memoria reside en que se puede construir, crear y manipular; es muy compleja. Y aunque no soy experto en ello, me parece que también está aquella que es de la humanidad misma, no solo de lo vivido en nuestra generación sino una que nos conecta con los egipcios, sumerios, aztecas, de unas maneras totalmente misteriosas o desconocidas”, destacó.

Ese factor de reflexión, misticismo y espiritualidad es capturado de diversas formas en el filme, algo que a Giménez Cacho le parece fascinante. “La metáfora final de la cinta es muy poderosa. Lo que hace Apichatpong es abrir una puerta enorme que puede redefinir nuestra concepción de la memoria o de la vida misma. De alguna manera, la historia que comienza de manera aparentemente lineal y donde sólo está Jessica (Swinton), se vuelve algo compartido. Como esa sensación de que no nos damos cuenta pero estamos integrados de muchas cosas que van más allá del individuo aislado. Y esa es otra idea por parte del realizador que me parece hermosa”, dijo.

“De alguna forma, me parece importante que Memoria nos recuerda sentir y reflexionar acerca de nuestros problemas en este mundo tan individualizado donde nos desconectamos de nosotros mismos y después, de todo. No solo hablamos de la memoria sino de la conexión humana y con la naturaleza que nos manda cualquier cantidad de vibraciones que es sano escuchar”, concluyó el actor. 

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