El proyecto del tren de pasajeros que conectará la Ciudad de México con Guadalajara continúa consolidándose como una de las obras estratégicas del gobierno federal.

En su momento, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado su compromiso de recuperar el sistema ferroviario de pasajeros en el país, incluyendo la ruta que atravesará el Bajío hasta llegar a la capital jalisciense, un plan que forma parte del nuevo esquema nacional de movilidad ferroviaria.
El proyecto se desarrolla por etapas: actualmente se construye el tramo Ciudad de México–Querétaro, mientras que los siguientes segmentos conectarán Querétaro con Irapuato, después con León y finalmente con Guadalajara.
El primer tramo del sistema ferroviario —entre Ciudad de México y Querétaro— tiene una longitud aproximada de 226 kilómetros y se proyecta que pueda movilizar alrededor de 10 millones de pasajeros al año, además de reducir significativamente los tiempos de traslado entre ambas ciudades. Los trenes alcanzarían velocidades cercanas a los 160 kilómetros por hora, con capacidad aproximada para 450 pasajeros por unidad, lo que permitiría viajes más rápidos y económicos que los traslados carreteros actuales.
En Jalisco, el gobernador Pablo Lemus encabezó una reunión de trabajo con Néstor Núñez López, director general de Vinculación de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), para revisar el avance del proyecto y las posibles rutas de ingreso del tren al estado. Durante el encuentro se presentaron alternativas de trazo a presidentes municipales de diversas localidades de Los Altos y del Área Metropolitana de Guadalajara, entre ellas Lagos de Moreno, Tepatitlán, Zapotlanejo, Tonalá, Zapopan y Guadalajara.

Las autoridades federales explicaron que la obra estará a cargo del Agrupamiento de Ingenieros Militares “Felipe Ángeles” del Ejército Mexicano, y que se desarrollará mediante procesos técnicos, administrativos y de diálogo con los gobiernos locales para definir el derecho de vía y los impactos regionales.
El Gobierno de Jalisco, por su parte, destacó la importancia de mantener coordinación con la Federación para analizar las alternativas del trazo ferroviario y maximizar los beneficios para la entidad.
Este tren forma parte del plan nacional para reactivar los trenes de pasajeros en México, que contempla más de tres mil kilómetros de nuevas rutas ferroviarias en distintas regiones del país. En el caso del corredor que conectará la capital del país con Guadalajara —uno de los ejes económicos más importantes de México— la infraestructura promete mejorar la conectividad entre el centro y el occidente del país, impulsar el turismo y facilitar la movilidad entre ciudades clave del Bajío y Jalisco.

En ese contexto, el gobierno estatal ha subrayado que el proyecto representa una oportunidad histórica para fortalecer la integración regional y el desarrollo económico de Jalisco, al tiempo que se suma a las políticas federales orientadas a recuperar el transporte ferroviario de pasajeros en México.