Con una visión centrada en el bienestar social y la salud como un derecho garantizado, en Jalisco comenzó una gira de supervisión encabezada por la diputada Mónica Magaña y el doctor Hugo Bravo, Director del OPD Servicios de Salud Jalisco, para verificar de primera mano la atención que reciben niñas, niños, adolescentes y jóvenes con diabetes tipo 1.

El arranque tuvo lugar en Tepatitlán, marcando el inicio de una serie de visitas regionales que buscan asegurar que los servicios médicos, insumos y seguimiento lleguen de manera efectiva a quienes más lo necesitan.
Más allá de la implementación institucional, la relevancia de esta gira radica en el trabajo en territorio. La presencia directa de la legisladora permite conocer de cerca las condiciones reales de atención, detectar áreas de mejora y fortalecer la operación del programa “Somos Uno y Vamos a estar bien”. Este ejercicio no solo da seguimiento a la política pública, sino que también refuerza la confianza de las familias al ver que existe un acompañamiento constante y cercano.
El enfoque social de esta estrategia coloca a las personas en el centro. En un contexto donde muchas familias enfrentan dificultades económicas para sostener tratamientos crónicos, el modelo impulsado en Jalisco busca eliminar esas barreras mediante atención integral, suministro de insumos y monitoreo continuo. Actualmente, el programa atiende a cientos de pacientes en el estado, consolidándose como un referente nacional por su cobertura y alcance.

Este contacto directo en la región permite visibilizar la importancia de atender la diabetes tipo 1 desde una perspectiva integral, además de fortalecer la cultura de prevención y cuidado de la salud.
La gira también refleja un esfuerzo coordinado entre autoridades de salud y representantes públicos para robustecer el sistema estatal. La participación de equipos multidisciplinarios en cada región garantiza que los pacientes reciban atención médica especializada, orientación nutricional y acompañamiento emocional, elementos clave para mejorar su calidad de vida y control de la enfermedad.
Asimismo, esta estrategia da continuidad a una política pública que nació con sustento legal y presupuestal, evolucionando hacia un modelo más completo que incluye registro estatal de pacientes, distribución de insumos y el desarrollo de espacios especializados como el Centro D1A. La expansión del programa a distintas regiones sanitarias es un paso fundamental para reducir desigualdades en el acceso a la salud.
La gira no solo supervisa, también proyecta el siguiente nivel del programa: un seguimiento más puntual que permita mejorar indicadores de salud, detectar riesgos oportunamente y garantizar que cada paciente tenga las herramientas necesarias para su tratamiento diario. En ese sentido, el trabajo en calle se convierte en un puente entre la política pública y la realidad de las familias.

Al final, esta labor refleja la importancia de construir políticas sociales vivas, que no se queden en el papel y que se nutran del contacto directo con la ciudadanía. La atención a la diabetes tipo 1 en Jalisco se consolida así como un ejemplo de cómo el trabajo cercano, constante y comprometido puede transformar la vida de las personas.
Acciones que se realizan en Jalisco:
- Supervisión directa en regiones sanitarias del estado.
- Entrega oportuna de insumos para el control de la diabetes tipo 1.
- Atención médica integral con equipos multidisciplinarios.
- Seguimiento periódico a pacientes para mejorar control glucémico.
- Registro estatal de niñas, niños y jóvenes con diabetes tipo 1.
- Acompañamiento a familias para garantizar continuidad en tratamientos.
- Fortalecimiento de infraestructura y personal especializado en salud.
- Desarrollo y consolidación del Centro D1A.
- Expansión del programa a distintas regiones del estado.
- Promoción y sensibilización sobre la atención integral de la enfermedad en territorio.