A casi cuatro años de la puesta en marcha del programa “Somos Uno y vamos a estar bien”, la diputada Mónica Magaña encabezó una jornada de supervisión en Puerto Vallarta para evaluar la atención que reciben niñas, niños, adolescentes y jóvenes con diabetes tipo 1 en la Región Sanitaria VIII.

La legisladora estuvo acompañada por el director general del OPD Servicios de Salud Jalisco, Héctor Hugo Bravo Hernández, y personal médico especializado, quienes revisaron el estado de salud y el control metabólico de las y los pacientes con el propósito de fortalecer el seguimiento clínico, mejorar los resultados del tratamiento y garantizar una atención oportuna en esta región del estado.
Durante el encuentro con las familias beneficiarias, Mónica Magaña destacó que el programa ha evolucionado y que el desafío ahora no solo es asegurar el acceso a insulina, sensores y atención especializada, sino también lograr que las y los pacientes alcancen un mejor control de su enfermedad mediante un acompañamiento permanente.
“La salud es un derecho y no puede estar dependiendo de los ingresos de las familias. No puede estar la suerte de una niña, de un niño o de un joven según los ingresos que tengan”, afirmó la diputada.
La legisladora explicó que durante la jornada se analizaron los niveles de hemoglobina glucosilada de las y los pacientes para identificar aquellos casos que requieren un seguimiento más intensivo y, junto con las familias y el personal médico, diseñar planes personalizados que contribuyan a mejorar el control de la diabetes y prevenir complicaciones.

Por su parte, Héctor Hugo Bravo Hernández señaló que el programa continúa fortaleciéndose para ofrecer una atención integral que combine el suministro de insumos con el acompañamiento médico y educativo necesario para que las y los pacientes desarrollen hábitos saludables.
El funcionario añadió que la gira por las distintas regiones del estado también busca acercar el programa a más familias que puedan beneficiarse de esta política pública.
Durante la jornada, Itzel Alejandra Toribio Zepeda, beneficiaria del programa, compartió que el acceso a la atención integral le ha permitido continuar con su tratamiento y desarrollar sus actividades cotidianas con mayor tranquilidad, además de brindar mayor seguridad a su familia.

La ruta regional de supervisión del programa ya ha visitado los municipios de Tepatitlán, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque y Tonalá, y continuará recorriendo las diferentes regiones sanitarias de Jalisco para evaluar el funcionamiento de la estrategia, fortalecer la atención médica y garantizar que las personas menores de edad con diabetes tipo 1 reciban atención integral cerca de sus comunidades.