Más de 2 millones 400 mil personas participaron este sábado en el Segundo Simulacro Nacional 2026 en Jalisco, ejercicio que involucró a 15 mil 960 inmuebles y cerca de 17 mil 500 familias para poner a prueba la capacidad de respuesta ante una emergencia.

A diferencia de otros ejercicios, realizados principalmente durante días laborales, esta edición tuvo como uno de sus principales escenarios los hogares, debido a que se llevó a cabo en sábado. Bajo el mensaje “Este 19 de septiembre, la prevención empieza en casa”, la jornada buscó que las familias revisaran sus propios protocolos y no limitaran la preparación a escuelas, oficinas o centros de trabajo.
La hipótesis principal planteó un sismo de magnitud 7.7, con un epicentro ubicado, para efectos del ejercicio, a 15 kilómetros al sur-suroeste de Tehuacán, Puebla, con afectaciones simuladas en 14 entidades federativas.
En Jalisco se estableció una percepción muy fuerte a severa en municipios como Zacoalco de Torres, Acatlán de Juárez, Villa Corona, Cocula, Sayula, Atoyac, Amacueca y Jocotepec, mientras que para el Área Metropolitana de Guadalajara se contempló una percepción fuerte.
A partir de este escenario se activaron protocolos de evacuación, revisión de inmuebles y atención de reportes, además de ejercicios relacionados con daños en construcciones, caída de objetos, afectaciones a infraestructura, interrupciones parciales de servicios, problemas en vialidades y posibles derrumbes o deslizamientos.
También se planteó la revisión prioritaria de hospitales, escuelas, edificios públicos, mercados, templos, puentes, carreteras y estaciones de emergencia, entre otros puntos considerados estratégicos.
La jornada reunió a distintos sectores de la población, entre ellos plazas y centros comerciales, hoteles, restaurantes, hospitales, escuelas, empresas y otros centros de trabajo. También participaron establecimientos que mantienen actividades durante los fines de semana, con la revisión de rutas de evacuación, puntos de reunión, brigadas y protocolos internos.

La prevención también llegó a los hogares
Uno de los objetivos de este simulacro fue que las familias aprovecharan el ejercicio para revisar su Plan Familiar de Protección Civil.
La recomendación contempla identificar riesgos dentro de la vivienda, establecer zonas seguras y rutas de evacuación, definir un punto de reunión y distribuir responsabilidades para atender a niñas y niños, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas.
También se planteó la importancia de contar con una mochila de emergencia adaptada a las necesidades de cada familia.
En paralelo al escenario sísmico, Jalisco participó en el Segundo Simulacro Nacional de Alerta de Tsunami, con una hipótesis de sismo de magnitud 7.6 y un epicentro ubicado a 75 kilómetros al suroeste de Tonalá, Chiapas, en el Golfo de Tehuantepec.
A partir de este supuesto, el Centro de Alerta de Tsunamis emitió los boletines y alertamientos correspondientes para poner a prueba los procedimientos de las autoridades ante un escenario de este tipo, particularmente relevante para una entidad con municipios y comunidades asentadas en la costa del Pacífico.

También se puso a prueba la tecnología
Como parte de los mecanismos de comunicación, la aplicación Jalisco Alerta emitió el aviso correspondiente al simulacro. Más de 95 mil dispositivos recibieron efectivamente la notificación, con lo que también se evaluó la capacidad tecnológica para distribuir mensajes de alertamiento a la población.
El ejercicio fue supervisado por la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos Jalisco desde un Centro de Operaciones de Emergencia, mientras que sus comandancias regionales mantuvieron seguimiento en sus respectivas zonas.
La participación de 2 millones 400 mil personas, 15 mil 960 inmuebles y cerca de 17 mil 500 familias permitió poner a prueba mecanismos de comunicación, evacuación, coordinación y toma de decisiones, además de identificar áreas de oportunidad para mejorar la respuesta ante una emergencia real.
Más allá de cumplir con un ejercicio anual, el simulacro recordó que la prevención requiere preparación constante: saber qué hacer antes, durante y después de una emergencia puede reducir riesgos cuando un fenómeno real ocurre.
Ante cualquier emergencia, la recomendación es comunicarse al 911 y mantenerse informado únicamente mediante fuentes oficiales.