A mediados de 1957, “Trane” trabajó junto a Thelonious Monk y realizó varias grabaciones con su cuarteto; eran tiempos de gran ebullición musical y había una gran “promiscuidad” entre los músicos, desde el punto de vista de que, por ejemplo, en 1958 John Coltrane grabó varios discos con bandas que solo lo invitaban a participar en el disco como músico, no como líder; y así participó con Duke Ellington, Dizzie Gillespies, Miles Davis y el mencionado, Monk, además de participar en muchos más discos grabados al lado de varios músicos de menor fama; con el tiempo estas grabaciones serían publicadas de nuevo mostrando el nombre de John Coltrane como el artista principal del álbum.
En esos años, “Trane” cayó en el consumo de heroína, y extrañamente fue la época en que logró sus más reconocidas grabaciones, como líder y como acompañante.
Aunque desde 1956 “Trane” comenzó sus participaciones en múltiples álbumes y muchísimos sencillos, fue hasta 1960 cuando publicó su primer disco que solo incluía composiciones de él mismo, llamado Giant Steps; el cual ya nos mostraba a un verdadero genio como instrumentista y compositor líder de la agrupación que lo acompañó; este disco fue muy reconocido porque le ofrece al escucha unas de las progresiones de acordes más complejas de lo que hasta ese tiempo se había grabado, hasta el punto en que se acuñó el nombre: “Los Cambios Coltrane”, para abarcar todas las modificaciones creadas por “Trane” en las progresiones de acordes de las harmonías tradicionales del jazz, en su búsqueda de crear sonidos nuevos; comenzaba su mejor época de innovación y sus pasos para romper con lo establecido en los cánones jazzeros.
A raíz de la publicación de este disco, la disquera Impulse! adquirió los derechos de su disco y de aquí en adelante “Trane”, prácticamente, grabaría toda su obra con ellos. Aquí comenzarían sus creaciones sobre la línea del free jazz, subgénero que busca descubrir nuevos caminos harmónicos a través de la libertad que ofrece la improvisación, en contrapunto con el modal jazz, que sigue progresiones de acordes predefinidas en su composición, del que “Trane” buscaba alejarse.
En 1964, publicó su álbum más reconocido e influyente para la industria musical que vendría en el futuro, especialmente impactaría a músicos que revolucionarían el rock ochentero, como U2. Este disco, llamado A Love Supreme, se considera la culminación de todo el bagaje espiritual que Coltrane había generado y acumulado durante su vida hasta ese momento; incluye una suite con 4 movimientos, y en el último de estos, llamado “Psalm”, es una pieza escrita explícitamente para acompañar un poema dedicado a Dios y escrito por “Trane”.
A partir de 1965, en un cambio más generado por su crecimiento como músico, “Trane” avanzó al siguiente escalón del free jazz para ser uno de los iniciadores de lo que se conoce como avant-garde jazz; que básicamente crea las improvisaciones sacándole jugo a las distintas disonancias y dando oportunidad a todos los instrumentos de la banda para realizar solos con libertad tonal y con largas duraciones; hay varios famosos solos de John Coltrane que duran más de 30 minutos.
La riqueza de las grabaciones de jazz no está en los álbumes de estudio, sino en los discos grabados en vivo; esos son los verdaderos tesoros que el jazz nos ofrece. A pesar de la creciente dificultad que este último subgénero exige de sus escuchas, la recompensa se entrega en forma de un bien espiritual.
“Trane” dejó este mundo con tan solo 40 años de vida, pero su legado e influencia lo han convertido en un ícono de la música en general.
@jorgehhm
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