Concluir un evento como el Volvo Fashion Week 2026 en Guadalajara exige cotas de antología y tendencias de vanguardia.
Lo vivido en Sala Roxy constató, de primera mano, que este encuentro —que decidió salir de la Ciudad de México para instalarse en territorio tapatío del 14 al 17 de abril— regresará con nuevos bríos y emociones en 2027.

El galerón de la calle Mezquitán, enclavado en plena Zona Centro de la otrora llamada “Ciudad de las Rosas”, recibió las propuestas de Vanebon, New Balance, No Name y Liberal Youth Ministry.

Alrededor de 500 personas se dieron cita en el espacio al aire libre donde se instaló la pasarela. Para abrir, nada mejor que la firma fundada por Antonio Zaragoza en 2016 en Guadalajara, Liberal Youth Ministry, que presentó su desfile titulado “Sinfonía atroz”, una propuesta subversiva y rebelde con inspiración directa en Alex DeLarge, el protagonista de la novela "La naranja mecánica" (1962), de Anthony Burgess.

Sobre la pasarela, modelos masculinos de irredenta juventud, mirada perdida y maquillaje desparpajado convivieron con un soundtrack que transitó de las sonatas para chelo de Bach a “Devil Town”, de Daniel Johnston, y la electrónica análoga de Wendy Carlos.
Botas plásticas, chaquetas de inspiración militar, gabardinas fantasmales en negro impoluto, rojos intensos y suéteres con estampados heráldicos de dragón dominaron la propuesta.

Enseguida, llegó el turno de No Name, de la mano del tapatío Jonathan Morales García, quien a principios de este año destacó en el Harbin Fashion Week, en China. En Guadalajara presentó una mezcla de pop art, esencia japonesa y maximalismo mexicano con guiños al streetwear. Blancos, grises y metálicos —con detalles statement— desfilaron en la pasarela, junto con una pequeña colaboración con la marca Tajín, de carácter sencillo e informal.

Luego apareció Sentimiento con “Traumnovelle”, una puesta en escena tipo happening que recreó una cena o reunión familiar. La diseñadora María Islas mostró sus conocidos vestidos, faldas y jerseys intervenidos, piezas recuperadas de tianguis de segunda mano y transformadas con adornos escarolados y nuevos retazos.
Por su parte, New Balance presentó su zapatilla 204L con una pasarela informal que mezcló bailarines urbanos con modelos ataviados en vestidos formales intervenidos, demostrando que la estética retro Y2K puede integrarse a distintos aspectos de la vida cotidiana.

Para cerrar, Vanebon —firma creada por Vanessa Bon— montó una especie de pijamada titulada “Primadonna”, con una estética en tonos rosa y pastel. Corsets, bras llamativos y diseños pensados para resaltar la feminidad marcaron el cierre de la noche.

En Sala Roxy también se dieron cita diversas personalidades como Sofía Barba, de SB Taller; Paulina Magos, de Diseño y Comunicación del Museo de Arte de Zapopan (MAZ); la arquitecta y gestora Miriam Villaseñor; la influencer Paola Tarnov; y la presidenta del Sistema DIF Jalisco, Maye Villa de Lemus. Además, participaron marcas patrocinadoras como Topo Chico, Isopure y IQOS, que cerró la velada con una fiesta final.