Cronomicón

Reseña

Alex: el aborto como decisión y no como sentencia

En tiempos donde el debate público sobre el aborto suele quedar atrapado entre consignas, confrontaciones y discursos reduccionistas, Alex apuesta por otro camino: el de la humanidad cotidiana. Estrenado dentro del programa Maguey de la 41ª edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, este cortometraje de ficción producido por MX Marea Verde se presenta como una obra sensible que busca narrar el aborto desde la empatía, los afectos y la dignidad.

Alex | Cortometraje (Cortesía)

La historia sigue a Alex, una persona no binaria que descubre estar embarazade y, tras un desencuentro con su pareja, decide viajar a Ixtlán, Oaxaca, acompañade por su tía Salomé para interrumpir el embarazo. Lo que podría plantearse como un relato centrado únicamente en la decisión médica o el conflicto emocional, aquí se transforma en una travesía más amplia: un proceso de reencuentro personal, de cuidado compartido y de reconciliación con la propia vida.

Uno de los mayores aciertos del cortometraje es justamente negarse a repetir narrativas habituales que vinculan el aborto solo con sufrimiento o culpa. Alex propone una visión más compleja y realista, donde también caben la contención familiar, los vínculos amorosos, las dudas, la ternura y la posibilidad de sanar. La llegada inesperada de la pareja protagonista y el reencuentro con un antiguo amor suman capas emocionales que enriquecen el relato sin desviarlo de su centro íntimo.

La dirección de Natalia Bermúdez encuentra equilibrio entre la delicadeza emocional y la claridad narrativa, mientras que la fotografía de Dariela Ludlow aporta una sensibilidad visual que acompaña el tono introspectivo de la historia. El trabajo de diseño de producción y edición refuerza una atmósfera cercana, orgánica y profundamente humana.

Alex | Cortometraje (Cortesía)

El elenco, encabezado por Hachiko Arceo, se complementa con nombres como Ángeles Cruz, Joaquín Cosío y Manuel Cruz Vivas, logrando una presencia escénica sólida que sostiene la dimensión afectiva del filme.

Más allá de sus méritos cinematográficos, Alex destaca por la importancia cultural de su propuesta. No se limita a representar una experiencia; busca ampliar la conversación social sobre el aborto, colocándolo como una decisión legítima, un derecho y un servicio de salud. Esa vocación política, sin embargo, no aplasta la historia: la acompaña con inteligencia y sensibilidad.

Como primer proyecto de una serie de cortometrajes inspirados en experiencias reales de acompañamiento, Alex marca un inicio prometedor. Es una obra que entiende que contar ciertas historias también puede ser una forma de cuidado. Y en esa apuesta encuentra su mayor fuerza.

Lo más relevante en México