En Guadalajara ya se rueda “El Séptimo Desastre”, una película de drama juvenil producida por el Diplomado en Realización de Cine, encabezado por Víctor Miranda y Frank Rodríguez.
El proyecto apuesta por una propuesta intensa que combina el concepto de cine dentro del cine con una historia marcada por la ambición, el poder, la supervivencia y las tensiones creativas.
La producción busca consolidarse como una plataforma formativa real para nuevas generaciones de cineastas en Jalisco, mientras desarrolla un largometraje con estándares profesionales y una narrativa contemporánea.
Platicamos con Víctor Miranda sobre este ambicioso proyecto.

— Cuéntanos, Víctor, ¿de qué va la película?
— La premisa tiene mucho potencial porque mezcla el cine dentro del cine con un conflicto humano y peligroso que puede conectar muy bien con el público actual. La idea funciona especialmente por el contraste entre el sueño artístico y la crudeza de la realidad: mientras los protagonistas intentan crear una obra importante, sus vidas personales y las presiones externas comienzan a destruir el proyecto desde dentro.
También destaca el tono de tragedia contemporánea. No parece una película “sobre hacer cine”, sino una historia sobre ambición, ego, poder y supervivencia disfrazada de rodaje cinematográfico, lo que le da una identidad propia.
Cada personaje representa tensiones distintas: Uriel encarna la obsesión artística; Roger, la presión económica y el pragmatismo; y Luna, la lucha por reconocimiento y control creativo dentro de un entorno hostil.
El set de “El Séptimo Desastre” funciona como metáfora: mientras intentan filmar un desastre, todo alrededor se convierte en uno real.

— ¿Cómo se realiza y costea este filme?
— La película es financiada en su totalidad por el Diplomado en Realización de Cine, que asume el respaldo económico y operativo del proyecto como parte de su modelo de formación práctica. Este esquema permite a los participantes desarrollar un largometraje bajo condiciones reales de producción, garantizando una estructura sólida y estándares alineados con la industria.
El financiamiento también se fortalece mediante aliados estratégicos como ALC Produce, Polar Studio y Studio Actoral Training, quienes aportan equipo técnico, servicios de producción, espacios de trabajo, formación actoral y acompañamiento creativo.
— ¿Quién participa en ella?
— Los protagonistas son Camila Calónico, Alessandro Salazar e Isaac Solís, acompañados de talento tapatío y egresados de Studio Actoral Training.

— ¿Cuál es tu visión sobre este diplomado?
— La propuesta del diplomado es sólida y diferenciada dentro de la formación audiovisual en México, porque no se limita a enseñar teoría: apuesta por una experiencia real de industria.
Su mayor fortaleza radica en que los alumnos no solo aprenden cómo se hace cine, sino que terminan realizándolo profesionalmente dentro de una producción completa.
Durante diez meses, los estudiantes trabajan con profesionales activos y culminan con el rodaje de un largometraje en el que ocupan jefaturas de departamento, convirtiendo al diplomado en una plataforma de inserción profesional.
Además, fortalece a Jalisco como semillero de talento, preparando a nuevas generaciones de cineastas, productores, fotógrafos, directores y técnicos para integrarse de inmediato a la industria.

— ¿Cómo trabajan actualmente tú y Frank Rodríguez, a diferencia de otras ediciones?
— El filme se desarrolla bajo un modelo de producción independiente impulsado por el Diplomado en Realización de Cine. Las primeras tres ediciones estuvieron respaldadas por Imaginary Spirit Films, pero desde hace dos años Frank Rodríguez y yo llevamos el proyecto de forma autónoma, asumiendo directamente la dirección técnica, creativa y logística.
El esquema se sostiene mediante recursos del diplomado, colaboración del equipo de producción y alianzas estratégicas con socios comerciales como ALC Produce y Polar Studio, permitiendo una dinámica colaborativa entre alumnos, docentes y profesionales.

— ¿Qué locaciones tendrán?
— El rodaje inició el 28 de abril y se desarrollará durante tres semanas en diversas locaciones de Guadalajara y sus alrededores. Entre ellas destacan un edificio de departamentos en el Centro de Guadalajara, la Casa de la Cultura Jalisciense, parques urbanos, una casa en la colonia Seattle y un deshuesadero sobre la carretera a Zapotlanejo.
La selección busca reforzar el tono urbano y caótico de la película, utilizando escenarios reales que aporten autenticidad visual y narrativa.
— ¿Dónde se podrá ver la película?
— El estreno está previsto para noviembre de este año en La Gran Fiesta de Cine Mexicano. Después iniciará un recorrido por festivales nacionales e internacionales para consolidar su presencia en el circuito independiente.
Posteriormente, se buscará su distribución en plataformas digitales como Canela.TV, Tubi o Pluto TV, ampliando su alcance hacia nuevas audiencias.