Las hileras de agave azul que se extienden sobre la tierra jalisciense son una de las imágenes más reconocibles de México. Sin embargo, detrás de esa postal existe un territorio vivo donde se entrelazan siglos de historia, conocimiento, trabajo y tradición.
Este 2026 se cumplen 20 años de la inscripción del “Paisaje Agavero y las Antiguas Instalaciones Industriales de Tequila” en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, un reconocimiento que convirtió a esta región en patrimonio de la humanidad bajo la categoría de Paisaje Cultural.
La declaratoria fue aprobada de manera unánime el 12 de julio de 2006 y formalizada el 16 de julio de ese mismo año, durante la XXX Conferencia de la UNESCO, celebrada en Vilnius, Lituania.
El reconocimiento comprende 34 mil 658 hectáreas de los municipios de El Arenal, Amatitán, Tequila, Magdalena y Teuchitlán, donde conviven campos de agave, antiguas haciendas, destilerías, poblados y prácticas culturales vinculadas a la producción del tequila.
La UNESCO destacó la continuidad histórica del cultivo del agave, la arquitectura industrial y los saberes desarrollados alrededor de esta planta, además de la relación entre la tradición mesoamericana y los procesos de destilación que dieron forma a una actividad productiva con más de dos siglos de historia.
La inscripción fue resultado de un proceso iniciado en 2001. Cuatro años después, el expediente de candidatura fue entregado al Centro de Patrimonio Mundial en París y, en 2006, recibió la aprobación unánime del Comité.
El reto de conservar un territorio que sigue transformándose
Ser Patrimonio Mundial también implica una responsabilidad. A 20 años de la declaratoria, el Paisaje Agavero enfrenta desafíos derivados del crecimiento urbano, la presión turística, los cambios en el uso de suelo y la transformación económica de una región que continúa creciendo alrededor de su producto más emblemático.
Ante este escenario, el Gobierno de Jalisco, a través de la Secretaría de Cultura, trabaja con el INAH, los municipios de la comarca tequilera, la Cámara de la Industria Tequilera, el Consejo Regulador del Tequila y especialistas para fortalecer la conservación del territorio.
Uno de los principales instrumentos es el Plan de Manejo del Patrimonio, que busca establecer criterios comunes para ordenar intervenciones, orientar proyectos y evitar que el desarrollo de la región afecte los valores culturales que dieron origen a la declaratoria.
La protección requiere además una estrategia transversal en la que participen las áreas de Cultura, Turismo, Desarrollo Económico, Medio Ambiente y los gobiernos municipales, junto con las autoridades federales responsables del patrimonio.
Desde 2008, Jalisco cuenta también con una Comisión para la Conservación, Protección, Revalorización, Rehabilitación y Difusión del Paisaje Agavero, encabezada por la Secretaría de Cultura y creada para vigilar y salvaguardar la zona reconocida por la UNESCO.
A dos décadas de su inscripción, el Paisaje Agavero permanece como símbolo cultural, económico y social de Jalisco. Sus campos, fábricas, poblados y caminos son mucho más que el escenario donde nace el tequila: constituyen un territorio donde la historia productiva continúa mezclándose, todos los días, con la vida de miles de personas.
Numeralia del Paisaje Agavero
- 20 años cumple como Patrimonio Mundial en 2026.
- 12 de julio de 2006: aprobación unánime de la declaratoria.
- 16 de julio de 2006: inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial.
- 34 mil 658 hectáreas integran la zona reconocida.
- 5 municipios: El Arenal, Amatitán, Tequila, Magdalena y Teuchitlán.
- 2001: inició el proceso para elaborar la candidatura.
- 2005: el expediente fue entregado al Centro de Patrimonio Mundial en París.
- 2008: se creó la comisión estatal encargada de contribuir a su conservación y protección.