Cronomicón

Cromañón

Canciones para los perros

El pasado 21 de julio se celebró el Día Mundial del Perro, una conmemoración que existe desde 2004. Para estar a tono con esta importante fecha y en agradecimiento a esos animales tan fieles y cercanos a nosotros, los seres humanos, vale la pena dedicarles unas líneas.

Los hay de todos los tamaños, colores y formas. Han acompañado al ser humano durante toda su historia; no sólo han sido indispensables para nuestra supervivencia, también se han convertido en amigos, guardianes, compañeros y hasta terapeutas. Algunos llevan una vida de lujos, mientras que otros sobreviven en las calles y, aunque se dice que son el mejor amigo del hombre, nosotros no siempre somos el mejor amigo de ellos.

“El perro lanudo”, de Los Rockin Devils, hoy parece más una canción infantil; sin embargo, en 1965, año en que se lanzó el sencillo, representaba la nueva música que los jóvenes bailaban por todo el país. La canción habla de un perro lanudo y latoso que no deja al novio estar a sus anchas con la novia. El grupo se formó en Tijuana en 1962, aunque varios de sus integrantes eran jaliscienses, y fue uno de los más exitosos de la década de los sesenta en México. “Cada vez que yo voy a tu casa por ti, se me acerca tu perro y viene a mí, ese perro lanudo me hace enojar; le digo: baja tus patas, que me das mucha lata”.

Alberto Cortez

“Callejero” es quizá la canción más reconocida y querida en nuestra lengua sobre un perro. Es obra de Alberto Cortez y está dedicada a un perro que era el guardián del edificio donde vivía. Tenía dos nombres: “Moro” y “Palomo”; y, aunque era querido por todos los habitantes del edificio, Alberto cuenta que los eligió a él y a su esposa como amigos, pues era al único departamento al que subía y entraba. Sin embargo, después de un rato, quería salir de nuevo a la libertad. “Aunque fue de todos, nunca tuvo dueño, que condicionara su razón de ser; libre como el viento era nuestro perro, nuestro y de la calle que lo vio nacer”.

“El Pipo (Nana a un perro que murió solo)” es una canción de Patxi Andión, incluida en su álbum Retratos, de 1969. Es una cruda composición que narra la historia del Pipo, un perro callejero que llevó una vida muy dura y murió solo. Una fábula sobre la desolación y el abandono. “Nunca tuvo un amo rico, ni correa ni collar, sólo un niño todo mocos, una cuerda y un solar”.

“I Love My Dog” es una hermosa rolita del maestro Cat Stevens, incluida en su disco Matthew and Son, de 1967. La música está basada en la pieza “The Plum Blossom”, del jazzista Yusef Lateef, publicada en 1961. Stevens obtuvo la autorización correspondiente, dio el crédito a Lateef y ambos aparecen como compositores de la canción. Está dedicada a un perro salchicha que Cat Stevens adoptó cuando era joven, después de rescatarlo de un poste donde había sido abandonado y dejado atado. “I love my dog as much as I love you, but you may fade, my dog will always come through. All he asks from me is the food to give him strength, all he ever needs is love and that he knows he’ll get”.

Perro escuchando música

El equivalente de nuestro Cri-Cri en Argentina, en cuanto a canciones infantiles se refiere, fue María Elena Walsh, quien en su elepé El país de Nomeacuerdo, de 1967, grabó “El show del perro salchicha”. Según cuentan quienes conocen la historia, la compuso al observar el cariño que los niños sienten por los perros y tomó como referencia a un perro salchicha por lo divertida que resulta esa raza, tanto por su aspecto como por su manera de ser. “Perro Salchicha, gordo bachicha, toma solcito a la orilla del mar. Tiene sombrero de marinero y en vez de traje se puso collar”.

El grupo español Los Nikis, muy influenciado por el punk de The Ramones, grabó en 1987 “Brutus”, una canción sobre un fiero gran danés en el que su dueño se gasta todo el sueldo del mes y que se ha convertido en el terror de los vecinos. “Brutus, terror de los vecinos, eres mi perro preferido. ¿Qué iban a esperar de un gran danés que acaba con mi sueldo cada mes? Brutus, sal ya de la despensa, abusas de mi condescendencia. Nos has dejado a todos sin cenar y nadie se ha atrevido a protestar”.

Haciendo un juego de palabras con el nombre de la canción, Alfredo Zitarrosa nos dejó en 1968 “Gato del perro”, incluida en el elepé Yo sé quién soy. Es una buena canción en ritmo de gato —género musical y danza tradicional de Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay—, con una letra más bien triste, pues da voz a una persona que vive en la pobreza. “Desde que ya era un mozo, no tengo perro y ahora que soy grande tampoco tengo. Tuve un perro chiquito, “Pelo de Alambre”; con lo que yo ganaba se murió de hambre”.

Lobo

“Me and You and a Dog Named Boo” es una canción de 1971 que representó el primer gran éxito del cantautor Lobo, cuyo verdadero nombre es Kent LaVoie. Está incluida en su primer álbum de larga duración, Introducing Lobo. Boo era el nombre del pastor alemán que tenía en ese tiempo, y la canción relata un viaje por carretera lleno de aventuras que el protagonista realiza junto con su pareja y el perro, además del deseo de volver a salir los tres a recorrer el camino. “Me and you and a dog named Boo, travelling and living off the land. Me and you and a dog named Boo, how I love being a free man”.

La Chilindrina

Una canción que, creo, todos los que vivimos los años setenta en la República Mexicana recordamos, nos guste o no, es “Peluchín”, muy popular en la voz de la Chilindrina, personaje interpretado por María Antonieta de las Nieves, hacia 1977. El autor es Alberto Lozano y la canción fue publicada tanto en un disco sencillo como en el elepé Fíjate, fíjate, fíjate. Como dato curioso, en un episodio de El Chavo del 8, de 1979, la Chilindrina la interpreta mientras el Chavo hace el papel de Peluchín, por lo que se convirtió en la única canción escuchada en el programa que no era propiedad de Chespirito.

“El perro” es una festiva canción del madrileño Daniel Velázquez. Se publicó primero como sencillo y posteriormente fue incluida en el álbum Aún recuerdo, de 1971. El autor tuvo una breve carrera como cantante, con apenas cinco elepés, aunque logró colocar varios sencillos con cierto éxito en su natal España. Se trata de una sencilla canción dedicada a un amigo fiel que se convierte en un gran compañero de juegos. “En la vieja calle donde yo vivo, tengo un perro amigo que me es muy fiel. Al oír mis pasos ladra contento, viene a mi encuentro y juego con él”.

FRASE

“Los perros no son todo en nuestra vida pero ellos la hacen completa”, Roger Casas.

DATO

Si quieres escuchar estas y otras canciones, no te pierdas este y todos los jueves de las 21:00 a las 22:30 hrs, por Radio Infinito 1316 (www.infinito1316.com) y Alba Radio Guanajuato (www.albaradioguanajuato.com), el programa Crónicas del Cromañón con pura música fine.

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