Hay un momento en que Expo Guadalajara deja de parecer un recinto ferial para convertirse en una ciudad efímera. Los pasillos se llenan de compradores que caminan con prisa, diseñadores que afinan hasta el último detalle de una colección y expositores que esperan la visita que podría convertirse en el siguiente gran negocio. Así se vive Intermoda, una feria que, tras cuatro décadas de historia, ya no necesita presentación.

Su edición número 85 llega respaldada por cifras que hablan por sí solas: más de mil 600 stands comercializados, alrededor de 600 expositores provenientes de una docena de países y miles de visitantes que, edición tras edición, convierten a Guadalajara en el gran escaparate de la industria de la moda en América Latina.
No es casualidad que Intermoda comparta protagonismo con gigantes como la Feria Internacional del Libro y los encuentros de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD). Son de esos eventos que cambian el pulso de la ciudad durante algunos días, llenan hoteles, restaurantes y cafeterías, y hacen que prácticamente todo el perímetro de Expo Guadalajara respire negocios.
Quien recorre sus pabellones entiende por qué la experiencia va mucho más allá de observar ropa en exhibición. Hay espacios donde la iluminación parece la de una boutique de lujo, candelabros que enmarcan vestidos de gala, arreglos florales, mixología, modelos luciendo las colecciones y equipos completos dedicados a recibir compradores nacionales e internacionales.
Marcas como Ragazza, Oggy Jeans, Klent Bridal, Benito Santos o LOB convierten sus espacios en pequeñas vitrinas donde cada detalle busca conquistar a quien llega con la intención de surtir una tienda o descubrir la siguiente tendencia.
Pero Intermoda también ha encontrado la forma de hablarle a las nuevas generaciones. El espacio CHOUROOM mantiene viva la conversación con la moda urbana, el streetwear y el headwear, mientras que el Pabellón Denim confirma que la mezclilla sigue siendo uno de los grandes protagonistas del guardarropa contemporáneo.
Fuera del área comercial, el programa de conferencias y pasarelas vuelve a ser uno de los principales atractivos. Figuras como Gustavo Prado, Anna Fusoni, Ada Jolly y Mónica Zampella compartirán su visión sobre tendencias, comunicación y desarrollo de la industria, mientras que diseñadores como Diana Malacara, Jesús de la Grasa, Paulina Luna, Macario Jiménez, Grecia Soto y Carlos Pineda llevarán sus propuestas a la pasarela.
Esta edición también marca el inicio de una nueva etapa con la llegada de Jaime Barba Hernández a la presidencia de Intermoda para el periodo 2026-2028, con el reto de mantener el crecimiento de un encuentro que se ha consolidado como la plataforma de negocios de moda más importante de Latinoamérica.

Durante la inauguración participaron Elena Hurtado, directora general de Expo Guadalajara; Mariana Orozco Rosales, directora de Emprendimiento y Promoción Económica del Gobierno de Guadalajara, en representación de la presidenta municipal Verónica Delgadillo; Laura Romero Zuek, encargada de la Dirección General de Comercio Exterior, en representación del gobernador Pablo Lemus Navarro; Jaime Pedroza, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido, Delegación Jalisco, y Jorge Corvera Nepote, vicepresidente del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco.
Más allá de los números, Intermoda vuelve a demostrar que la moda no solo se diseña o se vende: también se conversa, se negocia y se proyecta. Durante cuatro días, Guadalajara se convierte en el lugar donde las tendencias del mañana empiezan a tomar forma y donde miles de encuentros pueden convertirse en la siguiente gran historia de éxito de la industria.