Lo que me llamó la atención de este estreno es que, después de mucho tiempo, llega una película de suspenso que aborda el tema del «monstruo» acuático desde un enfoque serio, con una historia bien estructurada. No es la típica película dominguera sobre una ballena asesina, sino una trama bien narrada que nos transmite la angustia del protagonista cuando se encuentra en peligro.

La película está dirigida por Brian Duffield, quien también escribió el guion junto con Daniel Kraus, autor del libro homónimo en el que se basa. Está protagonizada por Austin Abrams, Josh Brolin, Elisabeth Shue, John Ortiz, Jane Levy y Emily Rudd.
Un año después de la muerte de su padre, Jay Gardiner (Austin Abrams) regresa a su casa en Monterey, California, por primera vez desde que se fue a la universidad. La relación entre ambos había sido conflictiva, por lo que Jay experimenta sentimientos encontrados de dolor y alivio. Mitt Gardiner (Josh Brolin) padecía mesotelioma y, cuando estaba próximo a morir, se quitó la vida cerca del borde del cañón submarino situado frente a Monastery Beach, en la costa central de California.

Jay decide bucear en ese lugar con la esperanza de encontrar los restos de su padre y, en sus propias palabras, «arreglar las cosas».
La playa es conocida por el abrupto descenso del fondo marino a profundidades extraordinarias. Cuando Jay comienza a trepar por la pared del cañón, se encuentra con un calamar gigante que huye de un enorme cachalote. En un insólito accidente, termina engullido por la ballena. Atrapado en su vientre y con oxígeno para apenas una hora, Jay empieza a comprender que las lecciones de su padre, que tanto le costó aprender, podrían ser fundamentales para escapar.

El productor Allan Mandelbaum explica que uno de los elementos más interesantes de la historia es el concepto de la caída de una ballena, que Daniel Kraus eligió como título de su libro, “Whalefall”. Cuando una ballena muere y su cuerpo se hunde hasta el fondo del mar, crea un ecosistema que sustenta nuevas formas de vida durante generaciones. Esta idea también se relaciona con la compleja relación entre Jay y su padre.
«Después de atravesar la dura prueba de encontrar cómo escapar y sobrevivir, Jay llega al final de la película prácticamente renacido y, en cierto modo, logra aceptar la difícil relación que tenía con su padre al verla desde una perspectiva nueva», comenta Mandelbaum.

Jay pasó gran parte de su vida buscando la aprobación de Mitt. Tras su muerte, la culpa lo abruma y emprende una búsqueda que va más allá de encontrar sus restos: necesita cerrar una etapa de su vida. Como el protagonista aparece en pantalla durante casi toda la película, los realizadores necesitaban un actor capaz de sostener la historia y transmitir la angustia, el miedo y la transformación emocional del personaje. Austin Abrams fue el elegido para asumir este reto.
Mitt Gardiner, interpretado por Josh Brolin, es un personaje exigente y emocionalmente abusivo, pero también un héroe y una leyenda local del buceo. Miembro del Club de Buceo de Monterey y apasionado del mar, tiene dificultades para relacionarse con quienes no comparten su afición.

«Nuestra historia comienza, en realidad, con Mitt. Él es quien desencadena la aventura de Jay», explica Mandelbaum. Sobre la elección de Brolin, el productor señala que su personalidad encaja con el personaje: «Josh es el actor ideal para dar vida a alguien como él. Anda en moto, sale a navegar y tiene ese aire de hombre común que encaja a la perfección con Mitt».
Por su parte, Elisabeth Shue interpreta a Zara Gardiner, la madre de Jay. La actriz, reconocida por su trayectoria en películas como “Karate Kid” (1984), aceptó el papel después de leer el guion, que la atrapó por su carga emocional.

«No podía parar de leer. Me moría por saber cómo terminaba la historia», cuenta Shue. También explica que busca proyectos que le permitan establecer una conexión profunda con los relatos y sus personajes.
Sobre Zara, la actriz considera que es el pilar de la familia, pues intenta mantenerla unida a pesar de las dificultades que provoca la compleja personalidad de Mitt y de la relación que este mantiene con sus hijos.

El elenco se completa con John Ortiz como Hewey, buzo y pescador amigo de la familia Gardiner desde hace años; Jane Levy como Eva Gardiner, una de las hermanas mayores de Jay; y Emily Rudd como Nan Gardiner, la otra hermana del protagonista.
En “La caída de la ballena”, los realizadores también buscaron que el mundo submarino tuviera una base científica. De acuerdo con Mandelbaum, la anatomía de la ballena se diseñó con la mayor fidelidad posible y se tomó como referencia sus dimensiones reales para construir buena parte de sus estructuras.

Una propuesta recomendable para los cinéfilos que disfrutan del drama y el suspenso bajo el mar. ¡Nos vemos en el cine!
DATO
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