La capellanía fundada en 1958, se encontraba escondida y medio empolvada en una colonia que recién contemplaba poblarse al ser elegida como una zona de descanso para profesionistas tapatíos, y que buscaban escaparse del ambiente de la ciudad. Posteriormente se convertiría en uno de los templos más populares de Zapopan. Se trata del templo San Pablo ubicado en la colonia Las Fuentes; uno de sus principales atractivos es su fachada de cantera y su entorno con calles empedradas mismo que le otorgó un sello colonial.Miguel Sánchez Martínez, fue el fundador oficial de dicho templo y de buscar los recursos para que las paredes de ladrillo que circundaron el lugar, se transformaran en lo que ahora son. Varios sacerdotes estuvieron encargados de administrar el inmueble y de realizar los servicios religiosos. A su llegada a la capellanía en el año 1983, decidió hacer una remodelación que cambiaría por completo la forma en cómo la veían los feligreses. “Yo tome la capellanía, la remodelé, la cubrí de cantera para que diera con el entorno colonial del fraccionamiento y ha sido muy bien aceptada, es muy taquillera” (…) “En el 2001 se erigió como Parroquia, antes era capellanía que pertenecía a la Parroquia del San Jerónimo, en la colonia La Calma. Hice la solicitud al Arzobispado, los planos, cuáles iban a ser los límites mismos que me los aprobó el señor cura de San Jerónimo. Dado a la cantidad de fieles que ya era mucha, las misas de los domingos estaban repletas, entonces vieron que había movimiento y me lo concedieron. Fue muy emocionante porque ya era digna de ser Parroquia, independizándose de San Jerónimo, La Calma”.“La transformación duró un año y en el que se involucraron albañiles de la localidad. No hubo inauguración, simplemente sigo operando pero con su nueva fachada. Con los años se ha consolidado siendo uno de los inmuebles favoritos para bodas, “porque es muy poético y bonito”, dijo el sacerdote.Explicó que le tocó llegar a oficiar de 4 hasta 8 bodas en un fin de semana, más bautismos y otro tipo de misas. Además lamentó que no exista información sobre el inmueble, porque nadie se haya preocupado por recabar su historia.“Cuando yo llegué ya comenzaba la urbanización, ya no eran granjas, granjas, pero había casas muy bonitas. Ahora me da mucho gusto que sea un templo muy concurrido, porque se les hace muy agradable el entorno y el ambiente. Gracias a Dios que yo lo puede levantar trayendo más gentes porque estaba totalmente olvidado y descuidado, y no les gustaba ya ahí”.Sánchez Martínez recuerda que del año 1983 al 2004, tiempo que duró su asignación tuvo la oportunidad de realizar muchos matrimonios, bautizos, misas, entre otros servicios; además fue testigo del crecimiento de las familias y de los sueños que comenzaban a formarse.Personal del archivo municipal de Zapopan, confirmó que hay poca información sobre el templo y que actualmente se realiza un trabajo especial de investigación, pero no ha sido concluido.cg
Copyright © 2024 La Crónica de Hoy .