
En el contexto de la salida de Marx Arriaga, ex director de Recursos Materiales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), impulsor de los nuevos libros de texto en educación básica, la asociación Mexicanos Primero, afirmó que durante el último ciclo escolar, especialistas, docentes y familias señalaron inconsistencias conceptuales, problemas de claridad y ausencia de procesos suficientemente abiertos en la elaboración de materiales educativos.
Desde Mexicanos Primero se realizó un análisis multidisciplinario que identificó textos con niveles de complejidad poco adecuados para diversos contextos, una transición pedagógica que trasladó responsabilidades sin el acompañamiento suficiente a las y los docentes, y contenidos desconectados de la realidad del sistema educativo, advirtió Luz Romano, vocera de Mexicanos Primero:
“En Mexicanos Primero reiteramos que el derecho a aprender de niñas, niños y adolescentes debe estar por encima de cualquier disputa política, administrativa o ideológica. La obligación del Estado mexicano es garantizar aprendizajes relevantes, medibles y equitativos para todas y todos”, subrayó.
La especialista dijo que “Los libros de texto gratuitos son un instrumento valioso para el aprendizaje. Sin embargo, no son un fin en sí mismos. Su existencia y gratuidad no sustituyen lo esencial: maestras y maestros bien formados, acompañamiento pedagógico, escuelas con condiciones dignas y comunidades involucradas. Cuando se pierde de vista esta integralidad, se pierde el rumbo educativo”.
Mexicanos Primero subrayó que la discusión sobre los libros no debe reducirse a una confrontación política. Está en juego el desarrollo de pensamiento crítico, la comprensión lectora sólida, las habilidades matemáticas y científicas, la conciencia histórica y los valores democráticos de millones de estudiantes.
“Hoy enfrentamos una preocupación mayor: la fragilidad de la institucionalidad educativa. Las decisiones sobre política pública no pueden resolverse mediante confrontaciones, presiones o improvisaciones. La educación requiere reglas claras, procesos técnicos transparentes y conducción basada en evidencia. Cuando la institucionalidad se debilita, lo que se erosiona no es solo la gestión administrativa; es la confianza pública y la certeza que necesitan millones de estudiantes”, subrayó.
Con la llegada de Nadia López García a la Dirección General de Materiales Educativos de la SEP, México necesita construir un mecanismo permanente, autónomo y técnicamente sólido de revisión y mejora curricular y de materiales educativos, con participación plural de especialistas, docentes en activo, familias y sociedad civil; con procesos públicos de consulta, pilotaje y evaluación; y con indicadores claros de impacto en el aprendizaje.
La educación debe ser política de Estado, no instrumento de coyuntura, concluyó Luz Romano.