
En la finca número 3264-A de la Calle Pablo Valdez, en el oriente de Guadalajara, opera durante 12 horas diarias, de lunes a domingo, un local dedicado exclusivamente a la renta de máquinas tragamonedas, un giro que se supone está regulado por una ley federal.
El lugar cuenta con ochos “maquinitas” y se encuentra ubicado a 260 metros -o dos cuadras- del cuartel de la Comisaría de Guadalajara de la Comunidad Tetlán, sin que policías o inspectores impidan su funcionamiento.
El negocio de las tragamonedas está entre las calles Etiopía y Demóstenes, en un área en donde convergen las colonias Lagos de Oriente, Hermosa Provincia y Libertador Miguel Hidalgo; en esta última es donde la policía tapatía tiene su base, en el cruce de Calle Gaza y Pablo Valdez, en un complejo en el que además existen juzgados cívicos municipales y la Cruz Verde Ignacio Allende.
El “minicasino” funciona en un horario de 11 de la mañana a 11 de la noche los siete días de la semana y es frecuentado por personas de diferentes edades, incluidos niños, adolescentes y adultos mayores.
Vecinos de la zona señalaron que hace algún tiempo el local era una tienda de abarrotes, con un solo par de “maquinitas”, pero de un tiempo a la fecha, lo dejaron exclusivamente como negocio de renta de los aparatos de juegos de azar “porque al parecer deja más ganancias”.

Los habitantes de casas aledañas al “minicasino” dijeron que pese a la existencia de la base municipal, conocida coloquialmente como “La Sexta”, porque en antaño era la sede de la Zona 6 de la corporación policiaca, los delitos se suscitan en los alrededores con cierta recurrencia.
Tal es el caso, señalaron, de un asesinato a balazos que se registró el la noche del 2 de marzo de este año, en Pablo Valdez, entre Turquía y Gaza, en agravio de un hombre de unos 47 años de edad; el crimen se registró a 170 metros de la puerta del cuartel de la comisaría.
NADIE INVESTIGA DECOMISOS A PESAR DE QUE FOMENTAN “HALCONEO”, LUDOPATÍA Y LAVADO DE DINERO
Este 20 de marzo de 2026, la Secretaría de Seguridad Jalisco, el Ejército Mexicano y elementos de la comisaría y de la Dirección de Inspección y Vigilancia del gobierno municipal montaron un operativo para desmantelar un “minicasino” ubicado en el cruce de las calles Joaquín Angulo y Belén, en pleno centro histórico y a 700 metros de la Alcaldía de Guadalajara, en donde fueron aseguradas nueve máquinas tragamonedas.
Cuatro días después, el martes 24 de marzo, se realizaron operativos similares en las colonias Jalisco y Alamedas de Zalatitán, del municipio de Tonalá; ahí también intervinieron la Secretaría de Seguridad estatal, elementos castrenses, la comisaría local y autoridades de inspección, con resultado de 40 máquinas tragamonedas decomisadas.
Por los decomisos de esas dos acciones, con un total de 49 máquinas tragamonedas incautadas, la FGR Jalisco respondió que no había iniciado investigaciones debido a que las instancias municipales no les derivaron los casos al Ministerio Público Federal.
Lo anterior a pesar de que autoridades de diferentes niveles han dicho que los negocios con esos tipos de máquinas de azar son controlados en muchas ocasiones por el crimen organizado, además que esos lugares se prestan al “halconeo”, además de generar la ludopatía y la evasión fiscal o lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
Hace unos días, el secretario de Seguridad Jalisco, Juan Pablo Hernández dio a conocer que se han detectado adolescentes de 14 o 15 años de edad, que realizan funciones como “halcones”, pues pasan casi todo el día cerca de los comercios donde operan “maquinitas” y cuando detectan que se aproximan inspectores, emiten alertas para que los encargados bajen las cortinas.
El mando policiaco precisó que el “halconeo” lo han detectado sobre todo cuando se trata de ‘minicasinos’,” es decir, lugares que no son tiendas de abarrotes ni papelerías que tienen algunos de los aparatos de juegos de azar, sino locales dedicados exclusivamente a la renta de ese tipo de máquinas.