Hoy inicio esta correspondencia contigo, que estás leyendo La Crónica. Compartiré ensayos sobre literatura, reflexiones, pensamientos, gracias a la oportunidad que me dan el Director General, Rafael García Garza, y el Editor de este periódico, Arturo Ramos, de ocupar un lugar entre sus páginas.
Gracias también a Lino González, que ha sido el intermediario.
A quién corresponda, no está dirigido a nadie en especial porque todos son especiales.
Es lanzar una botella al mar con un mensaje. Si alguien la recoge habrá cumplido su cometido.
Como es de rigor presentarse, lo haré con:
Autorretrato
Mis iniciales son MC, no, no de Movimiento Ciudadano, como nuestro gobernador, yo soy de un partido más frágil, el que siempre pierde. De cualquier manera quisiera ponerme a tu diposicion, amable lector:
Peso más de 50 kilos que, para mi 1.55 de estatura, es tirar a gorda. Mis ojos son cafés, uno miope y el otro hipermétrope, lo que no me impide leer, leo y he leído desde que tengo uso de razón.
Me pinto las canas, las uñas, la boca. Uso el pelo corto y me gustan los chocolates.
Tengo años, más de los que quisiera; tengo hijos, nietos. Soy la única mujer de mi familia, con dos hermanos menores que ya son más que mayores.
Soy abogada pero no abogo por nadie. Tengo Parkinson, jaja. Gracias a él me levanto a escribir todos los días a las cuatro de la mañana. Soy de pocos amigos, dicen mis amigos.
No sé hablar inglés, ni chino ni japonés, solo hablo mexicano.
Me peleo conmigo misma, pero me soy leal a mí misma. Voy derecho y no me quito.
Soy católica, apostólica y remona, como Chita la de Tarzán, huy años ha… pero no me ando por las ramas.
Amo a mis alumnos y a mis maestros, tengo fe en ellos y de los dos aprendo.
No he hecho mi testamento ni lo haré, lo que tengo ya lo he donado en vida: mis cuentos, mis novelas, ya no son míos. Pero me sigo escribiendo: me tacho, me borro, me corrijo. Aún no pongo el punto final.
Algo que me intriga es el número siete, apocalíptico y cabalistico:
Dios creó el mundo en siete días.
Los pecados capitales son siete: soberbia, avaricia, ira, gula, lujuria, envidia y pereza.
Los días de la semana también son siete.
Un refrán muy mexicano es: “Salir con un domingo siete”.
Me gusta el corrido “Siete leguas”, que era el nombre de la yegua de Pancho Villa.
También el perdonar “Setenta veces siete”.
Los refranes son evangelios chiquitos.
Pero no creo en el Tarot, ni en la numerología, en la lectura de la mano o la del café; no temo a los gatos negros ni a pasar debajo de una escalera. Me río de que en “martes 13 ni te cases ni te embarques”.
Sobre la astrología…: nací un día once, del mes once a las once de la noche.
Mi signo es Escorpión, regido por Marte y Plutón. Los Escorpiones dicen que tenemos intensidad emocional, magnetismo, determinación, y una fuerza de voluntad inquebrantable que nos permite lograr metas ambiciosas.
Parece más bien parapsicología, ¿o charlatanería?
Mientras averiguo mejor juguemos a las adivinanzas: ¿tú quién eres?
