Un día después de que Pablo Lemus, gobernador del estado de Jalisco, recriminara la ausencia de inversión federal para obras hidráulicas en Guadalajara y los municipios conurbados a la capital estatal, la presidenta Sheinbaum recordó de inmediato que el Gobierno Federal apoyó la construcción de una gran represa con la que se abastece de agua a esta importante ciudad, además de encontrarse en desarrollo un programa de saniamiento del Río Santiago.
La presidenta se mostró bastante tolerante a los señalamientos del gobernador, que también pidió que paguen su consumo las oficinas federales asentadas en la Zona Metropolitana de Guadalajara, aunque la mandataria federal recalcó que el Zapotillo fue una gran inversión y que incluso debió consensarse con la población para terminar con un rechazo a la obra.
Los señalamientos de Lemus, cabe aclarar, se referían a su sexenio y no al anterior encabezado por Enrique Alfaro, que fue cuando el Zapotillo se echó a andar.
“Cada quien que asuma su responsabilidad”, señaló, “y allí donde quiera colaborar mejor que no sea a través de declaraciones sino de una llamada por teléfono”, finalizó la Presidenta de México.