La Unidad de Rescate de Fauna Silvestre de Tlajomulco registró el nacimiento de su primera cría de lince rojo (Lynx rufus) en cautiverio, resultado de un programa de reproducción iniciado en 2024 con dos ejemplares que fueron rescatados en condiciones de vulnerabilidad.
La cría nació el 2 de junio de 2026 y, tras permanecer bajo el cuidado de su madre, alcanzó una etapa de independencia. Actualmente se encuentra en aislamiento y en un proceso de rehabilitación conductual, de acuerdo con información de la Unidad de Acopio y Salud Animal Municipal (UNASAM).
La historia de este nacimiento comenzó en 2022, cuando la unidad recibió un lince macho proveniente de Ameca, que presentaba un cuadro severo de desnutrición y alteraciones en sus análisis sanguíneos. Para salvarlo, el personal médico realizó una transfusión con plasma de Bella, una hembra que ya se encontraba bajo resguardo municipal.
Ambos animales tenían antecedentes de maltrato que impidieron su reintegración a la vida silvestre. Bella fue abandonada en una clínica veterinaria, donde detectaron que le habían amputado las garras y extraído los colmillos. El macho, por su parte, conservaba secuelas de las condiciones en las que fue rescatado.
Después de que los dos ejemplares alcanzaron la madurez, los especialistas iniciaron el programa de reproducción controlada. El nacimiento representa el primer resultado exitoso de este tipo en las instalaciones municipales, luego de intentos anteriores en los que no se habían obtenido crías.
Luis Alberto Cayo Cervantes, director de la UNASAM, señaló que la reproducción de estos animales puede contribuir a la conservación de la especie y al equilibrio ambiental.
«Al reproducirlos, tenemos la oportunidad de aportar un granito de arena a la conservación; esto aporta mucho a nuestro ecosistema porque sabemos que el ejemplar está cumpliendo su función en el medio ambiente», afirmó.
El funcionario destacó también el papel del lince rojo como depredador dentro de los ecosistemas, al señalar que su presencia puede servir como indicador de las condiciones ambientales.
«Cuando hablamos de dos linces, aunque no es una especie que esté protegida en la norma oficial, es muy importante, porque es un depredador tope que nos sirve como indicador del buen estado de salud del ecosistema», explicó.
La unidad municipal prevé desarrollar nuevos proyectos de reproducción y conservación de fauna silvestre, entre ellos iniciativas dirigidas a aves rapaces que, debido a sus condiciones, no pueden sobrevivir por cuenta propia en su entorno natural.
En caso de encontrar animales silvestres lesionados o en situación de vulnerabilidad, la ciudadanía puede reportarlos a la Unidad de Rescate de Fauna Silvestre de Tlajomulco, al teléfono 33 31 38 30 98, para que reciban atención especializada y se valore su posible reintegración a su hábitat.