
Habitantes de diversos pueblos de la barranca del río Santiago aledaños al basurero Picachos, situados en Zapopan Norte, sostienen que el gobernador Pablo Lemus Navarro, miente al afirmar que ya se detuvo el derrame lixiviados al río Milpillas y a la cascada de Huaxtla.
En conferencia de prensa realizada en el Congreso, Leonardo Orozco, habitante de Huaxtla y quien presentó una denuncia por daño al medio ambiente ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), aseguró que en cada lluvia, se genera expulsión de lixiviados del basurero de Picachos, lo que afecta a los poblados de Huaxtla, San Lorenzo, Mesa de San Juan a Ixcatán, entre otros.
El vocero de los afectados pidió al gobernador y al alcalde de Zapopan, Juan José Frangie, que tomen acciones que en forma efectiva frenen la contaminación de los afluentes.
“Es algo indignante que salga en los medios oficiales, que salga el gobernador a decir que no pasó nada y que ya se detuvo la fuga de lixiviados, que se minimice completamente la situación que está pasando. Es algo que está fuera de la realidad, sigue habiendo lixiviados, se sigue afectando todo el espacio y seguimos sin tener respeto (al medio ambiente)”, expresó.
Por su parte, José Casillas Martínez, presidente de Bienes Comunales de la Comunidad Indígena de San Francisco Ixcatlán, reforzó lo dicho por Leonardo Orozco y dijo que el problema tiene más de 26 años desde antes de la instalación del basurero Picachos.
Añadió que “no hay magia” con las palabras de Lemus, porque el problema persiste.
“Se ha demostrado científicamente que los lixiviados contienen tan solo un elemento que les voy a nombrar: el cadmio. Este componente está relacionado con el cáncer en las personas y eso se ha encontrado en los propios estudios que han hecho organismos oficiales y el Instituto del Agua que encontró más de mil químicos diferentes en el río Santiago”, precisó.
El ejido de Ixcatán y la Comunidad Indígena de San Francisco de Ixcatlán ya presentaron nuevas denuncias ante la Profepa.
José Casillas dijo que el caso lo han denunciado ante la Cámara de Diputados, el Congreso de Jalisco, diversos ayuntamientos de Zapopan, “Ya solo nos falta ir con el espíritu santo”, ironizó.
El diputado de Morena, Alejandro Puerto, explicó que las autoridades quieren “maquillar” la realidad y se busca dar una solución “por encimita”, cuando se requiere una acción de fondo.