
El casco de la Ex Hacienda de Oblatos conserva dentro de su patio -que en cierto tiempo fungió como caballeriza- un viejo camichín en torno al cual se han ido tejiendo un buen número de leyendas o historias de tono sobrenatural. Hay quien dice que por las noches, colgados de sus ramas, aparecen cadáveres de hombres quienes fueron ahorcados ahí en castigo por alguna deuda no saldada, o por haber cometido delitos.
Dicen que se trataba de peones al servicio de los ricos hacendados, que hace cientos de años fueron ejecutados en público para que sirviera de escarmiento y así disuadir a quien osara desobedecer o quedar en deuda con el amo.
Otras narraciones se refieren a la presencia de duendecillos dentro de una oquedad en el tronco del árbol e igual existen historias sobre la espada que un sacrílego hacendado encajó en el árbol después de renegar de Dios por una petición no concedida.

Para rescatar esas y otras narraciones, el Centro Cultural Ex Hacienda de Oblatos, perteneciente al Gobierno Municipal de Guadalajara, invita a vecinos y ciudadanía en general, a participar en el proyecto “Historias bajo el árbol”, como parte del cual se podrán compartir relatos, leyendas y anécdotas relacionadas con la ex hacienda y sus inmediaciones, y también de cualquier otro punto de la vasta zona de Oblatos.
Flor Gricelda Valle Ramírez, supervisora del centro cultural, informa que el proyecto busca generar un espacio de encuentro y convivencia comunitaria así como la recuperación y transmisión de leyendas y memorias de esa comunidad.
Las sesiones para participar compartiendo relatos de esa parte del oriente tapatío, ahí, cerquita del vetusto árbol, se realizarán los miércoles 14, 21 y 28 de octubre en la Ex Hacienda de Oblatos, de las 18:00 a las 20:30 horas.
La inscripción es gratuita, sólo hay que llenar un formulario ya sea en un enlace por Internet o de manera presencial en formato físico disponible en la oficina del Centro Cultural Ex Hacienda de Oblatos, situado en Calle San Pedro 2919-A, entre Avenida Artesanos y Plutarco Elías Calles, Colonia Oblatos.
HISTORIAS CON UNA TAZA DE CAFÉ
Puedes asistir a las historias en torno a la Ex Hacienda de Oblatos y participar como narrador o bien, sólo escuchando los relatos; habrá café, pero por cuestiones ecológicas se tiene que llevar taza NO DESECHABLE.
QUÉ: Historias bajo el árbol
CUÁNDO: Los miércoles 14, 21 y 28 de octubre en la Ex Hacienda de Oblatos, de las 18:00 a las 20:30 horas.
DÓNDE: Calle San Pedro 2919-A, Colonia Oblatos.
TELÉFONO: 33 16 57 84 23
ENLACE PARA INSCRIPCIÓN EN LÍNEA https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdDmTdNDyOPk-vBPV52-QXth4nE8YCCcV2ttiKYuRzDZySVmw/viewform

HISTORIA DE LA EX HACIENDA DE OBLATOS
La Hacienda de Oblatos jugó un relevante papel en la conformación de Guadalajara. El historiador Víctor Sánchez Ramírez considera que llegó a ser la segunda hacienda en importancia de la región y comprendió una vasta zona de lo que hoy es la Perla Tapatía: su territorio iniciaba desde lo que en nuestros días es el cruce de la Calle Gigantes y la Avenida Belisario Domínguez -en donde se hallaba la garita de entrada-, de ahí llegaba hasta el Anillo Periférico Norte; mientras que al sur iba de Gigantes hasta lo que fue la Presa de Osorio y que en la actualidad es el Parque Luis Quintanar (antes Parque de La Solidaridad) y de ahí hasta el Anillo Periférico Norte.
Como vestigios de su grandeza han prevalecido el casco de la hacienda –que fue rescatado en el año 2003 por el Ayuntamiento de Guadalajara- y las ruinas de lo que fue un molino de trigo, situado al pie de lo que antiguamente era una cascada, en el cruce de José María Iglesias y Plutarco Elías Calles, alrededor del cual también se han difundido una serie de narraciones sobrenaturales debido al sombrío aspecto de lo que queda de dicho molino.

¿POR QUÉ OBLATOS?
El nombre de Oblatos proviene de la Orden de Los Oblatos del Salvador, fundadores de la hacienda a inicios del Siglo XVIII. El nombre de la congregación, a su vez, deriva de oblación u ofrecimiento a Dios.
Posteriormente, los hermanos de la Orden de Los Oblatos dejaron la hacienda y ésta fue adquirida por particulares.
Debido a que la hacienda fue morada de frailes, capataces y ricos hacendados, se han forjado mitos y leyendas que incluyen apariciones fantasmales de monjes, charros y catrines.