
El patio central del Congreso del Estado fue el sitio donde los trabajadores recordaron a sus difuntos en el Día de Muertos.
Catrinas vivientes y un mosaico elaborado con semillas por parte de alumnos del Colegio José Vasconcelos, acompañaron la celebración del Día de Muertos, donde se instaló un gran altar con los siete niveles, que representan las etapas que debe atravesar el alma para alcanzar la paz espiritual.
A la apertura de la festividad acudieron las diputadas Candelaria Ochoa, de Morena y Claudia Murguía, del PAN, así como el líder del Sindicato Independiente del Poder Legislativo, Alberto Mercado.
Se repartió pan de muerto, café y chocolate y hubo espacio para recordar también a las mascotas de los empleados del Poder Legislativo que pasaron a mejor vida.
El violín de Diego Camilo acompañó la fiesta del 2 de noviembre para recordar a secretarias, asesores, personal de apoyo y hasta a los gobernadores de Jalisco, Guillermo Cosío Vidaurri y Aristóteles Sandoval, quienes fallecieron en años recientes.
El festejo que busca convertirse en una tradición fue organizado por el Sindicato Independiente del Poder Legislativo del Estado de Jalisco (Sipolej).