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Turquía se encuentra cerca de 2 fallas geológicas y en la zona de riesgo entre 4 placas tectónicas, siendo así una de las regiones habitadas con mayor actividad sísmica de la tierra

CIENCIA PARA TODOS: La falla de Anatolia

La semana pasada de este mes el mundo centró su mirada en Turquía y Siria, países donde se registraron dos terremotos que hasta el momento han causado miles de muertos e incontables daños materiales.

Turquía, en la región del Mediterráneo oriental, se encuentra situada cerca de dos importantes fallas geológicas y se encuentra en la zona de riesgo entre cuatro placas tectónicas, siendo así una de las zonas habitadas con mayor actividad sísmica de la tierra. 

La mayor parte de este país se encuentra sobre la placa tectónica de Anatolia, esta se encuentra delimitada al norte, al sur y al este por las placas Euroasiática, Africana y Árabe respectivamente, estas placas sitúan a Turquía en una zona peligrosamente activa, causando así terremotos como los sucedidos hace poco y registrando, en el año pasado, un total de 22 mil sismos en su territorio.

Las placas dan lugar a dos importantes fallas, la falla de Anatolia del norte y la de Anatolia oriental, las fallas se comprenden en el campo de la geología como las fracturas en la tierra por las cuales se deslizan las placas tectónicas, provocando sismos y terremotos.

Entre dichas fallas, aquella que se encuentra al norte ha sido la que más atención ha captado durante los últimos años, ya que cruza justo por debajo de la región de Estambul, la ciudad más poblada de Turquía, y desde el siglo pasado ha dado lugar a importantes sismos, los cuales han cobrado numerosas vidas humanas.

Por otro lado, la falla oriental de Anatolia no había registrado actividad sísmica de mucha importancia en el último siglo hasta el lunes de la semana pasada, día el cual dos sismos de magnitud 7.8 y 7.5 respectivamente tuvieron lugar, devastando la región y cobrando la vida de muchos ciudadanos.

No obstante, a pesar de que el peligro que esta placa tectónica representaba para los habitantes de Turquía era ya conocido, saber cuando y como tendría lugar el sismo era prácticamente imposible.

En este sentido, a pesar de los grandes esfuerzos que se han realizado para lograr predecir exactamente cuando sucederá un sismo, no se ha desarrollado aún un método efectivo. Esto se debe principalmente a la manera en que se libera la tensión, ya que si bien puede ser en un solo sismo de gran magnitud, también puede darse con varios más pequeños, ademas, los movimientos de cada placa no son periódicos, y si bien algunas veces puede darse un pronóstico de cuando sucederá la siguiente, la realidad es que pueden tener varias décadas de error en la predicción.

Sin embargo, existen ciertos aspectos que si se pueden predecir acerca de los terremotos, uno de estos es la intensidad de las subsecuentes réplicas, los cuales cada vez se vuelven menos frecuentes y de menor magnitud con el paso del tiempo.

Eventos como estos nos recuerdan que no habitamos en un planeta estático, sino que en uno dinámico, en constante cambio y que sus procesos geológicos tienen un efecto directo sobre nuestra sociedad, aún quedan muchos estudios por efectuar para poder comprender totalmente a nuestro planeta y las consecuencias que movimientos tan recurrentes y comunes como lo son aquellos de la corteza donde nos encontramos parados tienen sobre nosotros.

El autor nació en Gdl en 2004. Cursa 5to semestre de prepa. Ha ganado medallas de oro a nivel nacional, estatal y regional en olimpiadas de física, biología, matemáticas y química. Representó a México en la 52 olimpiada internacional de Química en Tianjin, China, en donde obtuvo mención honorífica y la presea Golden Monkey

@Rodrigo_MorenoP

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