Una consulta que comienza con un clic
El reloj marca las 12:00 horas del miércoles 12 de agosto. En el Consultorio 26, una computadora está encendida y todo está listo para una consulta que, aunque ocurre dentro de la Unidad Médica Familiar (UMF) 34 del IMSS, tiene a una de sus protagonistas a varios kilómetros de distancia.

En la pantalla aparece Ámbar González, una joven de 19 años que recientemente se convirtió en madre. Del otro lado está la doctora Silvia Elena Magaña, quien le dará seguimiento a su recuperación. No hay sala de espera, ficha que sacar de madrugada ni traslado hasta la unidad. Hay una videollamada y una conversación que, por momentos, parece una consulta convencional.
—¿Cómo has estado tú y el bebé?
La pregunta abre el encuentro. La doctora revisa cómo ha evolucionado Ámbar después de una cesárea que tuvo una complicación importante: una hemorragia uterina que derivó en anemia. Por tratarse de una paciente con factores que podían aumentar el riesgo de complicaciones durante el periodo posterior a la cirugía, fue incorporada al programa piloto de acompañamiento médico mediante consulta digital.

Se trata de la estrategia “Tú Médico te acompaña después de tu cirugía” que promueve el programa: “Consulta Digital”, por medio de Google Meet.
La pantalla permite revisar algo más que una imagen. La doctora pregunta si continúa el sangrado, recuerda la necesidad de acudir a su cita de puerperio y solicita una biometría hemática para vigilar la anemia. También pregunta por el bebé, quien había presentado ictericia fisiológica, y establece el seguimiento correspondiente para su crecimiento y desarrollo.

Ámbar responde desde su celular. Está tranquila. Ya no presenta sangrado y, mientras avanza la conversación, queda claro que la tecnología aquí no pretende sustituir al médico, sino acercarlo a una paciente que, en otro escenario, tendría que desplazarse hasta la unidad.
Al terminar la consulta médica, la pantalla cambia de interlocutor. Ahora nos toca conocer la experiencia y hablar con quien está del otro lado.
“Pues la verdad es muy cómodo, aparte de que te agendan la cita sin tener que ir”, nos cuenta Ámbar.
Para ella, una de las ventajas más evidentes está en evitar los traslados y las horas de espera. Explica que, ante una duda o molestia, puede tener una primera orientación sin acudir de inmediato a la unidad y saber si se trata de algo que requiere mayor atención.

La joven se conectó desde su celular y no tuvo que enfrentarse a un proceso complicado para hacerlo. El personal, especificamnete la asistente de la doctora Magaña le explicó cómo ingresar y realizó las pruebas necesarias para garantizar que pudiera comunicarse.
Su experiencia también le permite identificar a quién recomendaría este tipo de atención: adultos mayores que cuenten con apoyo para conectarse, mujeres que hayan pasado por una cesárea o personas con dificultades para movilizarse.
En el caso de Ámbar, la tecnología adquiere un sentido particular. No se trata solamente de una consulta a distancia. Es el acompañamiento durante uno de los momentos más vulnerables después de una intervención quirúrgica.
La doctora Silvia Elena Magaña explica que el objetivo del programa “Consulta Digital” es detectar oportunamente complicaciones, signos y síntomas de alarma en pacientes que acaban de pasar por una cirugía.

El mecanismo comienza con una selección de pacientes. El hospital entrega listados al personal médico y, a partir de determinados criterios, se establece contacto con quienes pueden ser atendidos mediante esta modalidad. Posteriormente, el personal asistente se comunica con los pacientes, explica el procedimiento, con tener un correo de email es suficinete, y les ayuda a instalar o utilizar la herramienta necesaria para realizar la videollamada.
El seguimiento contempla una primera comunicación y otra alrededor de los 15 días. En ese periodo se revisa la evolución del paciente y se determina si puede continuar con su atención habitual o si necesita acudir presencialmente.
En el caso de Ámbar, su estancia hospitalaria posterior a la cirugía encendió una señal de alerta. La hemorragia uterina y la anemia hicieron necesario mantenerla bajo vigilancia. La consulta digital permitió que el personal médico tuviera contacto con ella sin obligarla a trasladarse únicamente para una primera valoración.
Pero si durante la videollamada se identifica una situación de emergencia, el paciente puede ser enviado a un segundo nivel de atención. Si no existe una urgencia, el médico puede priorizar la consulta o determinar si es posible esperar a la cita programada.
El programa “Consulta Digital” comenzó en el 2021 y cuenta con 35 Unidades de Medicina Familiar y 80 consultorios con participación de unidades en Puerto Vallarta, Ocotlán, Tepatitlán y Guadalajara.
La doctora Magaña reconoce que no todos los pacientes pueden ser atendidos de esta manera. Quienes presentan enfermedades o condiciones que ponen en riesgo su vida requieren atención presencial. La consulta digital está pensada para pacientes estables, personas que permanecen en cama, trabajadores cuyo horario dificulta acudir a la unidad o derechohabientes que pueden recibir seguimiento sin necesidad de una exploración física inmediata.
Para los adultos mayores también existen otras alternativas, como la atención domiciliaria cuando la movilidad o las condiciones del paciente lo requieren.
La escena del Consultorio 26 deja entonces una idea sencilla: la pantalla no reemplaza al consultorio. Lo extiende.

Menos tiempo frente a la computadora, más tiempo frente al paciente: “Mírame a los Ojos”
En el mismo consultorio aparece otra herramienta. Su nombre es “Mírame a los Ojos” y su propósito es diferente.
La paciente está frente al médico. Esta vez no hay una videollamada. El encuentro es presencial. Lo que cambia es lo que sucede con la computadora.
La doctora Silvia Elena Magaña explica que el sistema permite utilizar el dictado por voz para incorporar información a la nota médica. En lugar de que el médico tenga que pasar buena parte de la consulta escribiendo, puede concentrarse en hablar con el paciente y, posteriormente, dictar la información para que el sistema la registre.
La diferencia puede parecer pequeña, pero en una consulta de aproximadamente 15 minutos puede representar un cambio importante.
Antes, explica la doctora, una de las inconformidades de los pacientes era sentir que el médico estaba más pendiente de la computadora que de la persona que tenía enfrente. De ahí el nombre del proyecto: “Mírame a los Ojos”.
La tecnología, en este caso, busca que el médico vuelva a mirar al paciente mientras conversa con él.

El doctor Humberto Córdova Rodas, Jefe de Consulta en la UMF 34, explica que el sistema permite contar con los antecedentes principales del paciente y después incorporar de manera rápida la información correspondiente a la consulta mediante dictado.
El médico puede revisar el expediente, dialogar con el paciente, realizar la valoración y posteriormente agregar la información necesaria. Con micrófonos inalámbricos, incluso puede dictar mientras continúa con la exploración.
El objetivo no es solamente ahorrar tiempo. También se busca optimizar los recursos y mejorar la interacción durante la consulta.
“Porque una de las quejas o inconformidades era que el médico estaba en la computadora y no le hacía caso al paciente”, explica la doctora Magaña al describir el origen de la herramienta.
La diferencia se percibe en algo tan elemental como el contacto visual. El paciente habla y el médico escucha. La computadora deja de ser el centro de la conversación.
Por su parte, el doctor Córdoba explica que en Jalisco ya existen nueve consultorios que utilizan “Mírame a los Ojos”, mientras que seis cuentan con consulta digital. La implementación todavía es gradual y no existe una fecha definida para que ambas herramientas lleguen al 100 por ciento de los consultorios, pues esto depende de las autoridades correspondientes.
Sin embargo, la dirección hacia la que apunta el proyecto es clara: incorporar cada vez más tecnología a los procesos médicos sin perder el componente humano.
Y la doctora explica que incluso los adultos mayores, a quienes inicialmente puede preocuparles la utilización de herramientas digitales, han comenzado a familiarizarse con ellas. El personal brinda apoyo para la conexión y, en algunos casos, los propios pacientes terminan sorprendiendo al médico al conectarse sin ayuda.
La experiencia también ha mostrado una percepción favorable entre los derechohabientes. Al reducir el tiempo que el médico dedica a escribir durante la consulta, se libera espacio para la conversación y se agiliza la atención.

Dos programas digitales que comparten una misma idea
La “Consulta Digital” lleva al médico hasta el paciente para ser atendido a distancia. Y “Mírame a los Ojos” busca que, cuando el paciente sí está frente al médico, la tecnología permita que la computadora interfiera menos en esa relación.
El siguiente paso será ampliar ambos modelos. La expectativa es que la tecnología tenga cada vez mayor presencia en el IMSS, aunque siempre bajo criterios médicos y no como una sustitución automática de la atención presencial.
En la “Consulta Digital”, la prioridad es identificar complicaciones durante el periodo postquirúrgico y actuar con rapidez. Mientras que en “Mírame a los Ojos”, el propósito es distinto: facilitar el trabajo administrativo del médico para recuperar tiempo de interacción con el paciente.
Por eso, la transformación digital que se plantea no consiste simplemente en llenar los consultorios de computadoras. Se trata de utilizar las herramientas disponibles para hacer más eficiente la atención y, paradójicamente, hacerla un poco más humana.
De vuelta en la pantalla, Ámbar se despide. Su consulta terminó. No tuvo que levantarse temprano para conseguir una ficha ni trasladarse para responder unas preguntas que podían resolverse mediante una videollamada.
En su celular quedó una consulta médica. En el consultorio, quedó registrada la información necesaria para continuar vigilando su recuperación.
“Consulta Digital” es un apoyo más a la atención, porque la cita presencial se agendó y Ámbar acudió al consultorio con su bebé.
Así que una conexión que resume el propósito de estos programas: que la tecnología sirva para acercar al médico al paciente.
Numeraria | Consulta Digital
- Del 2021 al 2025: 741 mil 896 consultas digitales realizadas.
- En el 2025: 174 mil 788 consultas.
- De enero a julio de 2026: 105 mil 37 consultas.
- Un promedios de 15,005: consultas digitales mensuales, en promedio.
Infraestructura
- 35: unidades médicas con infraestructura para Consulta Digital.
- 80: consultorios de Medicina Familiar.