
La brecha generacional puede ser canija: aún hay adultos que no acaban de entender bien a bien qué es eso de “youtubers”, quiénes son, qué hacen y cómo es que se ganan la lealtad y el cariño incondicionales de millones de niños, adolescentes e incluso adultos jóvenes. Pero nada más hay que ver cómo Germán Garmendia, #HolaSoyGermán, atrae a miles de chicos, capaces de hacer fila laaaarga en el Parque Bicentenario, desde las 9 de la mañana, para, después de un par de horas, tomarse la foto y abrazar a este chileno de 26 años que, hoy por hoy, es una de las celebridades más importantes del ciberespacio de habla hispana, y que en sus dos canales de videos —el reino del Youtube— reúne a más de 30 millones de seguidores.
Esos millones de leales hacen de #HolaSoyGermán el youtuber más importante de América Latina. Y esta visita a México le sale de maravillas; mucho mejor planeada que la presentación en la Aldea Digital de Telmex de hace dos años, cuando el tumulto incontrolado de admiradores obligó a cancelar su presentación. En junio de 2016, alguien ha aprendido la lección: la gira de Germán para presentar su libro #ChupaElPerro toca la capital mexicana en un punto que, se pensaría, es prácticamente a prueba de desbordamientos: la amplia explanada verde de la antigua Refinería de Azcapotzalco, devenida en parque ecológico. Hay registradas 4 mil 500 personas, que en algún momento del día abrazarán y saludarán a Garmendia.
¿Y por qué allí? Porque, han de saber, adultos, que #HolaSoyGermán es ecologista, ha puesto su popularidad al servicio de la gestión de agua para comunidades africanas y es partidario de la adopción de animales. Al Parque Bicentenario, quien llega con una bolsa de alimento para perros –no se admite comida a granel- se va a casa con una postal autografiada. Además, esto que se conoció como el “Evento #ChupaElPerro” en las redes sociales, se anuncia también como una actividad promotora de lectura… del libro de Germán: #ChupaElPerro. Uno que otro consejo… Para que no te pase lo que a un amigo.
Sea por darle gusto a los hijos, sea porque comparten el entusiasmo de los chicos por los videos del chileno, lo cierto es que los numerosos padres de familia no discuten los 169 pesos que cuesta el libro. De hecho, aguardan, pacientes, no con uno, sino con dos o tres chavillos, cada uno con su respectivo volumen. Aunque no les va mal en ventas a los puestos situados en los accesos, lo cierto es que muchos llegan ya con el libro bajo el brazo: #ChupaElPerro apareció en abril pasado y lleva ya tres reimpresiones, seguramente superiores a los 3 mil ejemplares con que muchos otros autores suelen sentirse afortunados.
El fluir de la larga hilera de fans transcurre con paciencia y tranquilidad; nadie se empuja, nadie repela. Acaso ayude la extrema juventud de un segmento importante de admiradores de Germán: desde chiquitos de tres o cuatro años hasta jovencitos de secundaria, constituyen el grueso de la concurrencia y muchos de ellos asisten con todo y padres, que cargan los paraguas para que ninguno de los chamacos se insole, que llevan el agua, que se apuran para tomar la foto, LA FOTO, en el momento en que #HolaSoyGermán abrace a uno de sus hijos o se acomoden para tomar la imagen grupal que más tarde los organizadores subirán a internet para que todo mundo la descargue y todo mundo quede a gusto.
No cabe duda de que alguien sabe su negocio: Germán no se sale de su hábitat ciberespacial, no le juega al espectáculo masivo, escenario en que algunos de sus colegas, como el mexicano Werevertumorro, han resbalado. Saluda, abraza, sonríe y se toma fotos. Si alguien quiere ver cuál es su chiste, para eso están las megapantallas que, en los ratos de descanso que el youtuber se toma, emiten sin parar los videos más exitosos de Germán.
Dos conductores radiofónicos, contratados para hacer de la charla ininterrumpida la crónica de la jornada, permiten al chileno aplicarse en lo suyo. Fluyen, se apresuran: las adolescentes lloran, le saltan al cuello, una que otra amenaza con derribar a Germán. No saben qué le dirán cuando lo tengan enfrente, pero de algo están seguras: Hoy, los abrazos de #HolaSoyGermán no son sicológicos como en sus videos; son perfectamente reales y ellas NO se los van a perder.
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Germán Garmedia es el youtuber de habla hispana que tiene más suscriptores. Sus dos canales, “HolaSoyGerman” y “JuegaGerman” conjuntan a más de treinta millones de seguidores. Coexisten con él en el ciberespacio personajes como el salvadoreño Fernanfloo —o Fernan el Crack— a quien siguen más de 12 millones y medio de personas. La mexicana Yuya rebasa los 14 millones de suscriptores y al también mexicano Werevertumorro lo siguen 11 millones de personas.
Otra mexicana, CaElike, supera los 6 millones de seguidores. El canal Vete ala versh (sic) tiene 5 millones 900 mil suscriptores, y Luisito Rey tiene en su canal a otros cinco millones de suscriptores.
Al otro lado del mar, destaca el hispano-noruego Rubén Doblas Gundersen, conocido en el ciberespacio como El RubiusOMG, cuyo canal tiene más de 18 millones y medio de suscriptores. (Miguel Ángel S. Patiño)
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